Contaminantes emergentes: ¿nos hacen más vulnerables a enfermedades infecciosas?

Parece existir una relación entre la incidencia mortal de COVID-19 en algunas regiones –como Lombardía y Madrid– y los altos niveles de contaminación y baja calidad del aire. Los resultados de los primeros trabajos publicados sugieren que la exposición prolongada a contaminantes en fase gaseosa o al particulado presentes en el aire influye en su tasa de mortalidad.