El niño que soñó con volar

Cuando era pequeño nunca imaginé vivir fuera de mi país. Siempre me preguntaba qué sentían las personas en el extranjero. Hoy tengo la experiencia de algunos años y veo cómo hay cosas que no envejecen.

Luis Juárez Quixtán, guitarrista
Luis Juárez Quixtán, guitarrista

Mis sentimientos de pertenencia son prácticamente los mismos, aunque ahora siento que tengo un segundo hogar. Sin embargo, llevo en lo más profundo de mi corazón mi país de nacimiento. Mi incursión musical se basa en gran medida a la música que escuché cuando era niño. Siempre escucho música de marimba, soy un amante de ciertas obras interpretadas en ese instrumento.

Al ver escenas o leer artículos sobre los bellos paisajes de nuestro país me propongo visitarlos. El hecho de estar fuera me ha abierto aún más los ojos de la singularidad de nuestra gente, de la maravilla de sus personas, de la esperanza de nuestros niños. Realmente me siento afortunado de haber nacido en Guatemala y estoy consciente de que mi vida en el extranjero me ha brindado la oportunidad y el deseo de aprender aún más del lugar de donde vengo, de mis raíces.

Existen algunas nostalgias, pero siempre sé que puedo regresar, sé que puede ser una buena idea, y muy probablemente lo haré. ¿Cuántos lugares no conozco de Guatemala? ¿Cuántos ríos debo visitar y sumergirme? ¿Cuántas lunas llenas podría apreciar mi corazón en sus calles y parques? ¡Cuánto deseo vivir otra vez una Semana Santa en Guatemala! Soy feliz, porque sé que pronto la viviré y mientras espero ese momento, veo al cielo y recuerdo que lo veía de la misma manera al ser niño, cuando era pequeño y nunca imagine vivir fuera de mi país.