7 investigaciones sobre la vitamina D y cómo aprovecharla durante el aislamiento

La vitamina D es indispensable para el organismo. Estudios comprueban cómo la falta de esta se relaciona con el contagio de coronavirus, así como otras curiosidades y ventajas.

Numerosos estudios epidemiológicos asocian un estatus deficiente en vitamina D con riesgo de padecer enfermedades crónicas, infecciosas, autoinmunes, cardiovasculares, neurológicas o cáncer y, en última instancia, mayor riesgo de mortalidad.

Algunas de las últimas investigaciones también asocian que la ausencia de esta vitamina podría estar relacionada con más probabilidades de contraer coronavirus, así como otras infecciones del tracto respiratorio.

Está comprobado que este nutriente ayuda al cuerpo para absorber el calcio tan necesario para fortalecer el sistema óseo.

¿Pero cómo obtenerla?  la dermatóloga Maureen Barahona explica que es suficiente con recibir 10 minutos diarios de luz solar, así como a través de una alimentación completa.

La luz solar sobre la piel todos los días ayuda a la producción de esta vitamina.  Las personas que  viven en lugares con poco sol podrían no recibir suficiente cantidad.

El geriatra Josué Avendaño comenta que durante el aislamiento todos necesitamos recibir un poco de luz solar y eso incluye a los adultos mayores.  Esto podría resolverse al ubicar un espacio como una ventana que pueda abrirse, o bien salir al patio o al jardín un momento.

Es indispensable también reconocer que demasiado tiempo bajo el sol y sin protección es un riesgo para el cáncer de piel, por lo que todo debe ser con medida.

En el siguiente video Frank Suárez, especialista en metabolismo y obesidad, comparte en su famoso canal Metabolismo TV  detalles importantes de esta vitamina.

 

Si se consume como suplemento alimenticio debe ser con asesoría.  Abusar de esta opción podría llevar a signos de toxicidad como náusea, estreñimiento, debilidad, falta de apetito, entre otros, incluso de daño a los riñones o de demasiado calcio en la sangre, lo cual causa confusión y problemas del ritmo cardíaco.

Información de la Clínica Mayo señala que la causa de esta afección son las megadosis de suplementos de vitamina D, no la alimentación ni la exposición al sol. El cuerpo regula la cantidad de vitamina D que se produce por la exposición al sol, y ni siquiera los alimentos fortificados contienen grandes cantidades de esta vitamina.

En la alimentación, la vitamina se encuentra en pescados grasos, hígado de res, queso, huevo, así como por alimentos fortificados como leche, cereales y otros.

La vitamina D también es conocida como la vitamina del sol . (Foto Prensa Libre: Pixabay).

¿Qué dice la ciencia?

Seleccionamos siete investigaciones relacionadas con la vitamina D que indican sobre los distintos aspectos, incluido su posible relación con mejores defensas contra el coronavirus.

  1. Tomar más vitamina D para reducir el riesgo de infección. La Universidad de Turín recomienda  tomar vitamina D para combatir la pandemia de coronavirus . El estudio fue presentado recientemente por científicos en la Academia de Medicina de Turín.  El documento analiza las posibles causas del contagio de covid-19 y destaca que la vitamina D reduce los factores de riesgo.  Los investigadores encontraron que los pacientes hospitalizados por coronavirus tienen una prevalencia alta de hipovitaminosis D, es decir falta de esta vitamina.
  2. Cáncer de próstata
    El trabajo elaborado por el Instituto de Cáncer Inova Schar, presentado en el 2018, indica que los datos epidemiológicos muestran que la señalización de vitamina D puede ser importante en la causa y el pronóstico de cáncer de próstata y otros tipos. Estos datos indican que la vitamina D puede ayudar en  la prevención y el tratamiento del cáncer de próstata, aunque se requieren de más estudios  para determinar si estas observaciones pueden traducirse en estrategias de prevención.
  3. Su ausencia relacionada con enfermedades del corazón
    Este estudio fue aprobado por el Comité de Ética del Hospital Popular de la Región Autónoma Uigur de Xinjiang, China.  La población de pacientes incluía 93 personas con enfermedad coronaria y 119 controles femeninos de la misma edad ingresados ​​en el Departamento de Geriatría, del 1 de enero al 31 de agosto del 2018.  El resultado estimó que las pacientes con deficiencia de vitamina D tenían una prevalencia de enfermedad cardiovascular de un 52.8%.
  4. En la salud bucal
    El análisis fue desarrollado por investigadores de las universidades de Messina y Catania, en Italia, y publicado este año.  Se considera que la vitamina D posee propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas, que pueden ser un vínculo para la interacción conocida de periodontitis  y enfermedad coronaria. Este estudio se hizo con un grupo de 133 pacientes con estas enfermedades y un grupo sano.  Se determinó que el grupo con periodontitis y enfermedad coronaria presentaron niveles séricos de vitamina D significativamente más bajos en comparación con las personas sanas.
  5. Suplementación en mujeres de mediana edad 
    La sarcopenia, la disminución dependiente de la edad de la masa muscular y el rendimiento, es una condición común entre la población de edad avanzada.  Esta investigación  fue presentada en el 2020 por la Universidad de Ciencias Médicas de Irán.  Se comprobó que el efecto de la suplementación con vitamina D fue positivo sobre la fuerza muscular, la función muscular y la composición corporal en mujeres de mediana edad con deficiencia de vitamina D.  La insuficiencia o deficiencia de vitamina D está relacionada con la atrofia de las fibras musculares, el riesgo elevado de dolor musculoesquelético crónico, sarcopenia y caídas.
  6. Contra la depresión
    La Universidad de Ciencias Médicas Shahid Beheshti, Teherán, Irán, analizó que los niveles bajos de vitamina D están asociados con la depresión, pero no se ha establecido una relación causal. Este estudio tuvo como objetivo evaluar los efectos de la suplementación con vitamina D sobre la gravedad de la depresión.  Se efectuó un ensayo clínico de ocho semanas en 56 personas mayores de 43 años con depresión leve a moderada. Después de la intervención se observaron cambios significativos.
  7. Para la fuerza muscular en atletas
    La Universidad de Baylor, en Texas, desarrolló una búsqueda computarizada de literatura en tres bases de datos especializados. Se incluyeron ensayos que midieron la vitamina D en participantes sanos y atléticos de entre 18 y 45 años. Los ensayos duraron de cuatro semanas a seis meses y las dosis oscilaron entre 600 y 5 mil unidades internacionales (UI) por día. Se descubrió que la vitamina D2 era ineficaz para afectar la fuerza muscular en ambos estudios en los que se administró. En contraste, se demostró que la vitamina D3 tiene un impacto positivo en la fuerza muscular. La vitamina D2 es producida por algunas plantas en respuesta al sol.  También puede encontrarse en alimentos fortificados.  Mientras la D3 es la que se recibe cuando los rayos solares alcanzan la piel, convierte el colesterol en una forma activa de vitamina D3.

Así que es la mayor recomendación es tener una dieta equilibrada, ejercitarse y tomar todos los días por lo menos, 10 minutos de sol.  Esta es la fórmula para que esta vitamina fortalezca nuestro organismo.