Consejos para preparar una clase online dinámica y eficaz

Trasladar el aula a casa no es cuestión únicamente de encender la computadora y ver un vídeo del profesor, los profesionales recomiendan mantener la interacción y dinámica, para captar la atención de los estudiantes. Acá le damos algunos consejos.

El principal reto de las clases en línea es mantener la atención y dinamismo. (Foto Prensa Libre: Pixabay).
El principal reto de las clases en línea es mantener la atención y dinamismo. (Foto Prensa Libre: Pixabay).

Las clases en línea es una modalidad que ha tomado relevancia en las últimas semanas. Para los maestros que no habían dado de esta forma sus clases significa un reto, ya que deben mantener la atención de los alumnos sin estar cerca y conocer las nuevas plataformas que ofrecen este servicio.

De acuerdo con el psicólogo y pedagogo Carlos Guzmán, el principal desafío que presentan los maestros es preparar las clases y hacer que la explicación del tema sea realmente didáctica, para atraer la atención de los alumnos y que no se distraigan con elementos que tengan alrededor.

“Cuando estamos en clase es fácil determinar con qué se están distrayendo o si les está pareciendo aburrido el contenido, pero cuando la clase es en línea es más difícil porque no sabemos qué tiene el estudiante al lado que pueda estar llamando su atención. Además, estar frente a una computadora por mucho tiempo hace que vean el reloj constantemente y lleven control del tiempo. Si sabemos entretenerlos, nada de esto pasará y la clase será un éxito”, comenta Guzmán.

Entorno de aprendizaje sano

Para Jared Spataro, vicepresidente corporativo para Microsoft 365, el reto no solo está enfocado en los catedráticos, sino también en los estudiantes que no está acostumbrados a tomar clases por medio de una computadora, por lo que el maestro debe ayudarlos a esta adaptación.

Hacer actividades más allá de la computadora atraen la atención del estudiante. (Foto Prensa Libre: Pixabay).

La profesional comparte algunos consejos para crear entornos de aprendizaje sanos y efectivos que permiten a los estudiantes a prosperar en este nuevo entorno virtual.

  • Mantenerse sanos y con energía: Aprender desde casa puede ser una nueva experiencia para los estudiantes. Invite a sus alumnos a tomar descansos entre lecciones para estirarse, hidratarse o desconectarse de la tecnología al finalizar la lección.
  • Mantenerse enfocados: Encuentre un lugar callado donde puedan enfocarse en la lección con distracciones mínimas, tanto el estudiante como el maestro.
  • Motive a su clase: Utilicen herramientas para motivar con desafíos divertidos durante la semana a través de crear un canal de Actividades Divertidas. Por ejemplo, realicen un concurso de cocina y hagan que los estudiantes compartan sus creaciones en el canal. Reconozcan a sus estudiantes con premios, y así inspirar a más estudiantes a participar.
  • De vida a las lecciones: Haga interactiva una lección al habilitar Whiteboard en Teams, herramienta de Microsoft, durante una lección en vivo. Permita que los estudiantes se “acerquen” a la pizarra a resolver problemas matemáticos o para demostrar sus habilidades artísticas, tal como lo harían en un aula física.
  • Conecte con los estudiantes de manera individual: Puede ser difícil medir cómo los estudiantes se ven afectados sin verlos en persona, así que conectar de manera individual es muy importante. Puede apoyar a los estudiantes en un chat uno a uno, y crear un espacio seguro para que los estudiantes hagan preguntas y reciban la ayuda extra que necesitan.

Cómo hacer mejor las clases

Guzmán recomienda, para los profesores que no han dado clases virtuales, el decálogo que hicieron los investigadores de la Universidad Abierta de Cataluña con las orientaciones necesarias para lograr un aprendizaje efectivo, ya que trasladar el aula a casa no es cuestión únicamente de encender la computadora y ver un vídeo del profesor.

Opte por recursos dinámicos y con los cuales los alumnos puedan participar. No basta con grabar la clase. (Foto Prensa Libre: Pixabay).

Selección del sistema y las herramientas de trabajo más adecuadas

Deben estar dirigidas a las edades del alumnado y poder usarse en los dispositivos que ya utilizan habitualmente. Es buena idea facilitar tutoriales para que a todos, familias incluidas, les resulte fácil su aplicación.

Organización del alumnado

Los profesores y profesoras deben ayudar a sus alumnos a autoorganizarse con consejos sobre el espacio de trabajo en casa, imponerse una rutina que los ayude o establecer mecanismos para que identifiquen el inicio y el final de cada una de las actividades.

Rediseñar el curso

Es aconsejable generar secuencias de trabajo claras que tengan una duración específica y que los estudiantes perciban el acompañamiento docente. Por ejemplo, con un vídeo de inicio, una videoconferencia al final y un par de mensajes durante la semana. Los espacios de comunicación permanente (canal en Telegram o un grupo de Gmail o Whatsapp) también son de ayuda, al igual que asegurarse de dar siempre respuesta a cada alumno.

Elaborar actividades con recursos didácticos que ayuden a los estudiantes a resolverlas

Usar, en lo posible, imágenes, esquemas o mapas para captar la atención de los estudiantes y sorprenderlos. Procurar que las actividades se dividan en subactividades cortas (de entre 10 y 15 minutos) y animarlos a participar.

Crear dinámicas de interacción activa para mantener a los estudiantes conectados y motivados.

Para ello puede ofrecerse herramientas que faciliten el trabajo colaborativo, como por ejemplo las aplicaciones de Google. También es buena idea diseñar algunas situaciones síncronas, las imprescindibles, si son cortas y con objetivos muy claros.

Explicar el modelo de evaluación

Dar a conocer los modelos de evaluación, así como los criterios, si es que tuviera programado algún examen para los próximos días. La evaluación continua facilita el seguimiento de los estudiantes y da información valiosa.

Generar presencia social

Para que el alumnado no se sienta solo, hay que hacerle sentir que forma parte de una comunidad. Se pueden crear espacios de intercambio de mensajes entre los propios alumnos e incluso entre las familias.

Desarrollar el espíritu crítico de los estudiantes respecto a la tecnología

Es importante que se den cuenta de los beneficios del uso de las tecnologías, pero también de los riesgos. Por ejemplo, analizar fake news.

Aprovechar para trabajar de forma colaborativa con los docentes más cercanos

Intercambiar las prácticas docentes en línea, los recursos o crear un espacio compartido al que todo el mundo tenga acceso ayudará a que la enseñanza en línea sea más efectiva.