BIENESTAR

Dormir en pareja, ¿mejora la calidad del sueño?

Si bien dormir juntos tiene beneficios psicológicos, también podría provocar una mala calidad de sueño. Encuestas y científicos aportan hallazgos al respecto.

Algunas parejas prefieren dormir juntas, aunque el costo sea una peor calidad del sueño. (Foto Prensa Libre: Pexels/ Kampus Production)

Durante años, las investigaciones del sueño se han abordado como un comportamiento individual. Sin embargo, estudios recientes como el de la doctora Wendy Troxel, científica social y conductual, aportan una perspectiva más amplia al asegurar que el sueño es, fundamentalmente, de naturaleza social.

“Nuestros patrones y calidad del sueño tienen un impacto directo en nuestras parejas y relaciones más cercanas”.

Wendy Troxel, autora del libro Sharing the covers: Every couple’s guide to better sleep.

Troxel, quien ha estudiado esta dinámica a lo largo de 15 años, expuso en una entrevista, que existen una serie de mitos sobre lo que significa dormir en pareja. Una situación que, además, genera cierta vergüenza entre quienes eligen dormir separados.

Sus aportes los hace desde la perspectiva de que estudiar el sueño solamente para quienes duermen aislados está lejos del mundo real. Muchas veces dormir es una actividad que atraviesa por una serie de situaciones como ruidos, ronquidos, el movimiento o los hábitos de quien tenemos a nuestro lado. Además, influye cómo es la relación con la persona que compartimos la cama. “Son interdependientes y se afectan entre sí”, explica la experta.

Las mediciones de Troxel han determinado que las personas duermen peor cuando comparten cama que cuando lo hacen solos. Pero, cuando se les pregunta cómo prefieren dormir, optan por hacerlo junto a su ser querido.

Los beneficios

Aunque compartir cama implique el costo de no dormir bien, están los beneficios psicológicos como la seguridad de tener a alguien cerca, factor que reduce los niveles de cortisol (hormona que se libera como respuesta al estrés) y aumenta la oxitocina, conocida como la hormona del amor. En algunas personas, genera una rutina de sueño, mejora la convivencia y regula la temperatura corporal. Mientras las mujeres son más sensibles al frío, los hombres suelen ser más calurosos.

En un nivel más profundo, Troxel ha identificado que dormir en pareja puede ayudar a regular las emociones, los estados de ánimos y hacernos más resilientes ante los conflictos. En suma, afecta nuestras interacciones sociales. “Es una parte fundamental de nuestra existencia en pareja, cuando pasamos un promedio de ocho horas durmiendo”, sostiene.

Dormir juntos, una pesadilla

Dormir en pareja también tiene detractores, como el cirujano Karan Raj, del Reino Unido, quien sostiene que esto tiene efectos perjudiciales para la salud. Los ronquidos, los movimientos del otro, los distintos horarios para acostarse y el aumento del calor corporal terminan por afectar la calidad del sueño.

Una encuesta del Better Sleep Council demostró que dormir juntos resulta problemático para el 63% de las parejas estadounidenses, quienes prefieren pasar la noche separados, fue el dato más relevante de esta medición realizada en el 2012.

Además, reporta que una de cada diez personas afirma que duerme en habitaciones separadas. Y el 26% de los encuestados afirmó dormir mejor solo; mientras que casi 2 de cada 10 entrevistados aseguró que la casa de sus sueños tiene dormitorios principales separados.

El tamaño del colchón importa

En suma, no existen fórmulas únicas. Para muchas parejas, la parte emocional y psicológica es más fuerte que la física. Por eso, algunas recomendaciones mínimas son tener el colchón adecuado, con una medida suficiente para cambiar de posición sin alterar a la pareja. Actualmente, en el mercado regional se ofrecen tres medidas: matrimonial, Queen y King. También es importante la tecnología, como el sistema de resortaje que evite la transmisión de movimiento y ofrezca un sueño con menos interrupciones.

Con información de Ana Lucía González. Fuentes: Sleepfoundation.org, 20minutos.es y Bettersleep.org/research


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