Enseñe al cachorro a ir al baño

Es posible entrenar a los perros para que orinen y defequen fuera de casa y en el mismo lugar.

Al sacar al perro a la calle este  defeca, dele un  premio para que sepa que hizo algo bien, limpie el área y camine unos minutos más y no regrese de inmediato a casa.  (Foto Prensa Libre: Helena Lopes en Pexels).
Al sacar al perro a la calle este defeca, dele un premio para que sepa que hizo algo bien, limpie el área y camine unos minutos más y no regrese de inmediato a casa. (Foto Prensa Libre: Helena Lopes en Pexels).

Existen técnicas y recomendaciones para enseñar a los perros algunas reglas como satisfacer sus necesidades fisiológicas en el patio, jardín o cualquier lugar destinado para ello.

Por lo regular, el control voluntario sobre la micción y defecación se da entre los tres o cuatro meses de edad del perro. En los primeros meses el sistema nervioso no está del todo desarrollado, por lo que les suceden accidentes, un problema fisiológico, no porque el animal tenga actitudes de conducta.

En el proceso de enseñanza, el dueño define el espacio para que el perro sepa dónde orinar o defecar. La repetición es indispensable para el aprendizaje, explica Pablo Arroyo, veterinario y director del Centro Clínico Veterinario Palvet.

En la actualidad se sabe que no se necesitan castigos o golpes para que las mascotas aprendan, sino métodos amigables de entrenamiento que permiten que este proceso se lleve de una mejor manera. De lo contrario el perro asociará a su dueño con temor.

Los refuerzos positivos o premios son considerados la mejor alternativa por los especialistas en el tema.
Así que es importante evitar el papel periódico enrollado para golpearlo o restregarle el hocico sobre la orina o excremento. Estos actos son vistos como violencia y no tienen ningún efecto positivo en los animales.

Entrenamiento

Rosario Barrios, entrenadora especializada, comenta que los perros aprenden a cualquier edad a defecar en un lugar específico. La única diferencia es que los más pequeños necesitan más tiempo de refuerzo.
Desde cachorros, y por su naturaleza, los canes tienen la tendencia de buscar un lugar alejado de su madriguera para satisfacer sus necesidades.

Uno de los aspectos principales es observar cuánto tiempo pasa después de que el perro come y quiere orinar o defecar. Otros momentos en que la mascota necesita salir es al despertar, cuando bebe agua o después de jugar.
Una característica común es ver que da vueltas en círculo mientras olfatea, señal de que busca hacer sus necesidades. Llévelo en ese momento al lugar destinado para ello.

Si lo hace bien, felicítelo, dele una palmada, una caricia o bien un premio como una galleta.


Las alfombras y otros artículos le ayudarán durante el entrenamiento de los cachorros. (Foto Prensa Libre: Johann en Pexels).

Cuestión de olfato

Los perros tienen un olfato privilegiado y al momento de orinar en un lugar ese olor se queda impregnado, por lo que buscarán el mismo punto.

Así que si orina en un lugar que usted no quiere, una acción básica es limpiar a profundidad. Barrios dice que “es preciso eliminar el olor de la proteína de orina en el ambiente, y no solo se trata de aplicar desinfectante, que no hace que los perros dejen de percibirla, sino usar productos especiales. En ciertos casos funciona usar el bicarbonato de sodio diluido en agua para limpiar”.

También es básico tener un trapeador para limpiar estas áreas con los eliminadores de proteínas y no el de uso común, pues de lo contrario el olor quedará por todo el hogar y hará más difícil el aprendizaje.

Barrios explica que el perro necesita ganarse los espacios del hogar y al principio no debe sentirse en libertad por toda la casa. Si esto sucede podría orinar en un punto inapropiado, pero el dueño se daría cuenta tiempo después y al llamarle la atención, el animal no entenderá el porqué del regaño.

En el mercado existen productos que pueden ayudar a los cachorros a saber dónde orinar o defecar. Entre estos se cuentan las toallas entrenadoras, con un olor que el animal identifica para hacer sus necesidades.

También se puede usar una bandeja con grama artificial, pero si en casa se utiliza alfombra es importante cuidar que no tenga la misma textura, para que el cachorro no se confunda.

Algunos perros machos acostumbran a marcar territorio cuando no están castrados. La conducta puede mejorar después de castrarlos y continuar con el proceso para enseñarle.

Si el cachorro llega a cuatro o cinco meses sin avances, consulte para descartar algún problema médico de incontinencia, o bien consulte con un entrenador que pueda apoyarle con este reto.