¡Auxilio, mi perro no para de ladrar!

Salud y Familia

Ya sea detrás del portón, de la puerta de casa o cuando aparece otro perro: los perros ladran porque es la forma que tienen de comunicarse y expresar su estado de ánimo. Es lo normal. Algunos de ellos, como los perros de caza, son incluso criados para que ladren mucho y alegremente. Con su ladrido, señalan dónde se encuentran los animales abatidos.

Recuerdos de un perro que jamás volvió

Opinión

Había un perro a la entrada de la carnicería. Miraba la carne y se daba una lamida. De nuevo, miraba la carne y se lamía. Se la pasaba en esas cada mañana, con una aureola de moscas, echado como si fuera el encargado de la puerta, lamiéndose los testículos. Para el perro del carnicero la estética del universo había de ser carnosa como los muslos de las personas que nos acercábamos al mostrador. Algunos, más pellejo que otros. Los dientes pelados de una cabeza de cerdo habían de constituir para él el centro de la vida. Aquella carnicería era como una morgue en la que el carnicero era el oficiante frente a sus altares abanderados con ganchos de hierro donde colgaba a sus víctimas.