Las grasas saludables son necesarias para nuestro organismo

Como parte de una alimentación balanceada y un hábito saludable, es necesario incluir la grasa en nuestra dieta. Pero ojo, debemos ser selectivos y optar por los alimentos que son fuente de colesterol bueno o HDL, que nos ayuda a disminuir el riesgo de padecer de presión arterial alta, entre otros beneficios para el buen funcionamiento del organismo.

Publicado el
El consumo moderado de grasas saludables favorece su estado de salud. (Foto Prensa Libre: Servicios).
El consumo moderado de grasas saludables favorece su estado de salud. (Foto Prensa Libre: Servicios).

Para llevar una vida saludable, es necesario tener hábitos saludables y, dentro de ellos, debemos incluir una alimentación balanceada para que nuestro organismo funcione de la mejor manera y que podamos prevenir enfermedades no transmisibles como la diabetes y el cáncer, entre otras. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), ‘una dieta saludable ayuda a protegernos de la malnutrición en todas sus formas’.

Cada dieta debe ajustarse a las necesidades de cada persona, ya que cada cuerpo funciona de diferente forma y esto también dependerá de nuestro estilo de vida y algunos hábitos como la actividad física o, por el contrario, el sedentarismo.

Evite el consumo de grasas saturadas. Opte por hábitos saludables como el consumo de grasas insaturadas y la actividad física. Foto Prensa Libre: Servicios).

Aunque existe el mito de que la grasa no es saludable y que debemos eliminarla de nuestra dieta, esta también debe estar presente en nuestros alimentos, pues se trata de un aporte energético para nuestro organismo y debe ser consumida según las necesidades que tengamos, dice Lilian Javier, nutricionista.

Para hablar de grasas, debemos conocer el colesterol

Según el tipo de grasa que consumamos, así podremos subir o bajar los niveles de colesterol bueno y malo. Pero ¿qué es el colesterol? Se trata de una sustancia presente en todas las células de nuestro organismo y tiene la función de contribuir a la producción de hormonas, vitamina D y bilis. Comúnmente se conoce que existen dos tipos: Lipoproteína de Baja Densidad (LDL) y Lipoproteína de Alta Densidad (HDL).

Existen dos tipos de colesterol: el bueno (HDL) y el malo (LDL). Ambos deben consumirse con moderación. Foto Prensa Libre: Servicios).

Al hablar de LDL, nos referimos al colesterol malo, el cual es de baja densidad y puede provocar enfermedades arteriales, pues se pega en las paredes vasculares y se acumula en forma de placas en las arterias, dando lugar al aumento de la presión sanguínea y, como consecuencia, la hipertensión en el paciente, explica Edson Camey, médico de la Unidad de Diagnóstico Cardiológico.

En cuanto al HDL, colesterol bueno, se encarga de separar el colesterol de la sangre y de devolverlo al hígado. Camey agrega que, en los niveles adecuados, ayuda a prevenir el riesgo de padecer de presión arterial alta.

Consumo de grasa

En nuestra dieta, es necesario incluir el consumo de grasas saludables, especialmente si se encuentra en la etapa de crecimiento, en un período de reproducción o realiza actividades físicas. ‘En la niñez, estas sirven como un aporte energético para el crecimiento; en la reproducción, forman parte de las hormonas de toda persona adulta; y, en personas que realizan ejercicio, es necesaria para gastarla en la actividad física’, explica Javier.

Cabe recordar que cada persona debe de consumirla según sus necesidades, ya que, si no se gasta, se almacena en el cuerpo en forma de grasa y podría dar lugar al desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

El consumo de grasas saturadas dan lugar al desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Foto Prensa Libre: Servicios).

‘Aunque se tenga sobrepeso, el consumo de grasa es importante para el balance metabólico del cuerpo, la energía, la creación de hormonas y la elasticidad de la piel. Esta debe ser consumida con moderación’, explica Javier.

Grasas buenas y malas

En relación con las grasas buenas y malas, dice Javier, ambas deben consumirse con moderación. Las malas, es decir, el LDL, son las grasas saturadas y estas son de origen animal como los lácteos y la carne de cerdo, agrega la nutricionista.

En cuanto a las grasas buenas, HDL, las podemos encontrar en los alimentos de origen vegetal como el aceite de oliva, el aguacate, los frutos secos como las almendras y el pescado magro. Recuerde que esta también debe ser consumida con moderación; de lo contrario, contribuyen a la formación de triglicéridos, que es la presencia de grasa en la sangre y que da lugar a enfermedades como las arterias coronarias.

Podemos encontrar el HDL en el aguacate, las almendras, el salmón y el aceite de oliva virgen. Foto Prensa Libre: Servicios).

Según la OMS, ‘la ingesta de grasas saturadas debería representar menos del 10% de la ingesta calórica total, y la ingesta de grasas trans, menos del 1%’.

Javier invita a tener cuidado con el consumo de las grasas sólidas, es decir, la margarina, la mantequilla y la crema; y recuerda que hay grasas que ya están presentes en los alimentos para que las tomemos en cuenta dentro de los porcentajes de ingesta calórica que consumimos.

 

Contenido relacionado:

>Consejos sencillos para ejercitarse en casa y obtener buenos resultados

>¿Ha oído hablar de la rodilla del corredor? Conozca sus causas, síntomas y tratamiento

>El tomate: sus beneficios, usos gastronómicos y 3 recetas