Manuel es una promesa

Es necesario dar seguimiento al caso de un joven universitario de 23 años diagnosticado desde su nacimiento de mielomeningocele congénito (espina bífida), originario de El Tumbador, San Marcos.

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El caso de Manuel Hernández Bonilla, estudiante de Ingeniería en Sistemas de la Universidad de San Carlos, fue publicado el jueves 6 de agosto en este mismo espacio, titulado: Ejemplo de Resiliencia. ¿Por qué lo designé así? Porque “resiliencia es la capacidad del ser humano para hacer frente a la adversidad de la vida, superarse e inclusive ser transformado por ellas”.

Y bien, por el número de lectores que respondieron a su llamada de apoyo —y que esperaban una respuesta de mi parte— pedí a Manuel una entrevista. En verdad me convencí de que este muchacho es una promesa, un ser extraordinario que supera las expectativas… Físicamente pequeño, bien informado y con una mente perspicaz, con presteza y celeridad. Además con mucho ingenio y sagacidad.

Se rodea de un grupo de compañeros de estudio que lo protegen y lo ayudan a transportarse en su silla de ruedas desarmable, con capacidad como para un niño de 12 años; hecha en Antigua por la Asociación Transiciones, hace más de dos años. Pero que ya necesita reparación por tanto uso que recibe. A los nobles lectores que me han ofrecido donarle una silla normal, les doy las gracias por su generosidad, pero no se adaptaría a su necesidad.

Lo más admirable de este joven son sus ansias de ser profesional. ¡Un ingeniero en sistemas! Su gran deseo de superarse, de vencer sus limitaciones físicas y económicas. Enfrenta duros obstáculos para transportarse a la universidad, de jalón en jalón… Pero sus cursos de segundo año van al día.

¡Pero cómo subsistir! Su madre trabaja haciendo limpieza en las calles de Mixco, de parte de la municipalidad, y sobreviven con sus hermanos en un limbo de pobreza. El padre, como muchos otros, les abandonó.

Una amiga pedagoga y orientadora que le acompañaba, me dice: Manuel es un muchacho que tiene sueños… Lo único  que necesita para realizarlos es recibir apoyo para transportarse, libros, cambiar su silla de ruedas, un celular y también ropa y comida. ¿Y solo eso? Pensé yo… ¡Si le falta todo!                                                           

Aproveché el momento para entregarle un aporte que me fue confiado y pedirle que abriera su cuenta de banco, cuyo número es 4756039667, de Banrural, a nombre de Werner Manuel Hernández Bonilla.  Su número de teléfono es 5337-4130 y su correo electrónico, rmanuelhb1@gmail.com.        

Con esta información y el comentario que he tratado de resumir sobre este caso, creo poder responder los correos de los lectores, solicitándome más datos sobre el llamado que hiciera para ayudar a este joven estudiante, que sufre de tantas limitaciones.

rina.montalvo@gmail.com