Primeros auxilios para mascotas envenenadas

Las primeras acciones cuando un animal de compañía consume veneno pueden salvarle la vida, pero siempre es vital acudir al veterinario para que reciba los cuidados adecuados.

La mayoría de las mascotas podrían sufrir envenenamiento por error, al consumir medicamentos como ibuprofeno o paracetamol. (Foto Prensa Libre: Shutterstock).
La mayoría de las mascotas podrían sufrir envenenamiento por error, al consumir medicamentos como ibuprofeno o paracetamol. (Foto Prensa Libre: Shutterstock).

Lamentablemente se escucha con frecuencia que las mascotas, sobre todo perros y gatos, son envenenados cuando se salen e incluso cuando están en su casa. En algunas ocasiones esto puede ser por error, ya que el animal pudo ingerir de forma accidental alguna sustancia tóxica. En cualquiera de los casos es importante reconocer los síntomas de envenenamiento para actuar con rapidez y salvarle la vida a la mascota.

Un veneno puede ser una sustancia química u orgánica, que produzca lesión en los tejidos, una enfermedad o que altere los procesos vitales naturales del animal al entrar en contacto con el organismo.

De acuerdo con Blanca Robles, médico del hospital veterinario Dana, existen diferentes formas de envenenamiento. Puede ser oral, cuando el animal ingiere o traga el veneno. “Los accidentes más comunes son cuando el perro ingiere medicamentos como ibuprofeno o paracetamol, o algún veneno utilizado contra los roedores o insecticidas”, explica.

Los animales también pueden envenenarse vía respiratoria, cuando la sustancia se presenta en forma de polvo y el perro lo inhala. Además, de forma cutánea, cuando el veneno entra en el organismo del animal al ser absorbido por la piel.

Síntomas

Los síntomas de envenenamiento pueden ser muy variados, dependiendo de la sustancia ingerida. Según la veterinaria Jennifer Ponce,   los indicios más comunes y a los que hay que prestarles atención son:

Si el envenenamiento fue vía oral, el perro tendrá salivación excesiva y en la boca podría presentar espuma. Dependiendo del tiempo que lleve la sustancia en el cuerpo, producirá un problema nervioso que se demuestra por medio de movimientos acelerados e involuntarios en sus extremidades. Además, puede presentar náusea y debilitamiento en el cuerpo.

Cuando el veneno ingresa por la piel o vía respiratoria, el síntoma más común es la salivación excesiva. En la mayoría de los casos se produce 15 minutos después de que la sustancia ingresó al organismo.

Otros síntomas, para cualquiera de los casos, son mareos, desorientación, vómitos y diarrea con sangre, dolor intenso con quejidos, tos y estornudos, pupilas dilatadas, debilidad y fiebre, problemas respiratorios y cardíacos, dificultad de coordinación de las extremidades por problemas neurológicos, entre otros.

¿Cómo actuar?

Cuando el animal ha consumido veneno o se ha intoxicado, las profesionales recomiendan como primera acción llamar rápidamente al veterinario para que sea este quien indique las instrucciones y explique qué primeros auxilios se le pueden dar a la mascota. Al hacer la llamada se debe describir los síntomas y, si se tiene conocimiento del tipo de veneno, dar la mayoría de los detalles que se pueda, como el nombre, la potencia, la cantidad que haya podido ingerir el animal y el tiempo que podría haber pasado.

Dar un baño cuando es envenenamiento en la piel ayuda a quitarlo y contrarrestar los síntomas. (Foto Prensa Libre: Autri Taheri en Unsplash).

Mientras que llega el veterinario, si el envenenamiento fue por la piel y la mascota está consiente, al ver que saliva en exceso, lo ideal es bañarlo con abundante agua y jabón para quitarle el exceso de la sustancia que le está provocando el malestar.

Además, se le puede dejar que consuma un poco de agua. Luego, llevarlo a la clínica o esperar que llegue el médico.

Cuando el veneno fue ingerido vía respiratoria y el animal está muy débil, casi desmayado, o inconsciente, lo ideal es colocarlo en una zona abierta, ventilada e iluminada. Así se podrá observar cualquier síntoma y ofrecerle aire fresco. Para levantarlo se debe tener cuidado y hacerlo de forma que se levante todo el cuerpo firmemente. Si no se cuenta con un lugar ventilado, se puede optar por espacios iluminados como la cocina o el baño.

Si el veneno fue ingerido vía oral, lo ideal es provocar el vómito, a menos que el animal esté inconsciente, desmayado o que la sustancia ingerida sea corrosiva. Si es así,   podría causar una neumonía o una segunda quemadura cáustica en el tracto digestivo, si el veneno es corrosivo. Además, si la sustancia fue ingerida hace más de dos horas, el vómito no será de mucha ayuda porque la digestión estará muy avanzada o terminada. Por ello, es importante recibir indicaciones del veterinario.

Si es adecuado inducir el vómito, puede hacerse con dos mililitros de agua oxigenada por kilo del peso del perro y mezclarla con la misma cantidad de agua natural. Con una jeringa introducirlo a la garganta del animal. El veterinario podría indicarle la cantidad exacta de la mezcla que debe ingerir la mascota.

Intoxicación en animales

Algunos alimentos que son tóxicos para las mascotas, según la cantidad que se consuma, podrían resultar venenosos para los animales, porque causan daños en el organismo. En la mayoría de los casos, cuando se ingieren en grandes cantidades es cuando resultar peligrosos.

Según la veterinaria Blanca Robles,   los alimentos tóxicos para las mascotas son: cebolla, ajo, chocolate, huesos o semillas de frutas como las aceitunas, alcohol, chicles con xilitol, aguacate, uvas y nueces de macadamia.

Entre los venenos más comunes se puede mencionar: insecticidas, fungicidas, rodenticidas o venenos para cucarachas. Antiparasitarios, es decir algunos productos pulverizados que se utilizan para ahuyentar y eliminar los parásitos externos y se colocan sobre las mascotas.