Una solución para un virus que crece

El virus del papiloma humano —VPH— es tan común, que al menos tres de cada cuatro personas que están sexualmente activas contraerán la infección en algún momento de su vida. Este virus es el causante del cáncer de cérvix o cuello del útero.

La vacuna contra el virus del papiloma humano disminuye en un 70 por ciento el riesgo de padecer algún cáncer como el de cérvix.
La vacuna contra el virus del papiloma humano disminuye en un 70 por ciento el riesgo de padecer algún cáncer como el de cérvix.

Hay más de 140 tipos de VPH y por eso están clasificados en números. Alrededor de 60 afectan áreas como las manos, brazos o pies, a través de verrugas comunes. A estos se les aplica tratamientos tópicos especiales; sin embargo, los demás afectan los genitales y membranas mucosas del cuerpo como la vagina, el útero, el ano, la garganta o el pene. Estos se contagian por encuentros sexuales y están clasificados en dos tipos: de alto y bajo riesgo de padecer cáncer, explica el ginecólogo oncólogo Julio Lau de la Vega.

El VPH 6 y el VPH 11 son lo más comunes en la línea de bajo riesgo, y se presentan con verrugas en la zona genital. Sin embargo, aproximadamente 15 tipos de VPH están asociados con el cáncer. Los que más afectan son el VPH 16 y el VPH 18, que pueden llegar a producir cáncer de cérvix —en su mayoría—, de la vulva, vagina, ano, garganta, boca y pene. El virus tiene prevalencia en personas de entre 16 y 20 años, y afecta más a las mujeres.

Importante saber

“Muchos pueden tener VPH genital, pero esto no quiere decir que padecerán algún cáncer, porque el cuerpo tiene la capacidad de curarse. Cuando esto no ocurre es porque hay un sistema inmune débil, panorama que permite que el virus se apodere del aparato genético de la célula que lo recibe. Su evolución puede terminar en un cáncer de cérvix, por ejemplo. Por eso se dice que estos cánceres son de países pobres”, explica el asesor científico de “Una voz contra el cáncer”, Miguel Garcés.

Si se considera que este virus se transmite por relaciones sexuales, los expertos recomiendan practicar la monogamia. Sin embargo, ante un escenario en donde todo aquel que haya tenidos relaciones sexuales puede estar infectado, y considerando que el VPH es el principal desencadenante de cáncer de cérvix —el que más afecta a las féminas en Guatemala—, los expertos apuestan por la vacunación como un método de prevención.

Se trata de las vacunas Gardasil —ataca el VPH 6, 11, 16, 18— y Cervarix —contra el VPH 16 y 18—. En un principio, estas vacunas estaban recomendadas para las niñas, ya que la mujer es la más afectada.

“Actualmente los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, de Estados Unidos, ya la recomiendan para niños, sobre todo en edades de entre 9 y 12 años, porque es la población que aún no ha tenido relaciones sexuales y, por tal, no ha sido expuesta al virus”, asegura Lau.

Fuentes consultadas:
Julio Lau de la Vega, tel. 2278-9212;
Miguel Garcés, tel. 2332-1577.

CIFRAS

5.2 POR CIENTO de los cánceres a escala mundial son a causa del VPH.

70 POR CIENTO de mujeres son infectadas por VPH en algún momento de su vida.

10 AÑOS puede tardar el virus en convertirse en cáncer de cérvix.

148 TIPOS de VPH, aproximadamente, afectan a las personas.

530 MIL CASOS de cáncer de cérvix han sido detectados en el mundo.

ALGO MÁS

Se transmite por encuentros sexuales. Para disminuir los casos de infección es preciso no tener múltiples parejas.

El uso de preservativo disminuye en un 40 por ciento el riesgo de contagio.

El papanicolaou es fundamental para detectar a tiempo lesiones y prevenir que se desarrolle algún cáncer.

La vacuna es recomendada en niños de entre 9 y 12 años, y para quienes no han tenido relaciones sexuales. Se necesitan tres dosis —a los dos y seis meses después de la primera—.

Las pruebas de PCR (Polymerase Chain Reaction, en inglés) y la de híbridos pueden determinar si una persona tiene VPH.

Un estilo de vida saludable con buena alimentación, con ejercicio físico, y fuera de vicios aumenta las defensas del cuerpo, que son fundamentales para atacar el VPH.