¿Trabajar con mi pareja? Consejos para lograr una buena convivencia

Compartir el mismo espacio de trabajo que su pareja requiere de paciencia y buena comunicación para evitar problemas. Acá le explicamos cómo llevar la relación de forma positiva.

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Mantener una buena comunicación es la clave para mantener una sana convivencia cuando se trabaja con la pareja. (Foto Prensa Libre: Michael DeMoya en Unsplash).

En varias ocasiones su pareja es su compañero de trabajo, ya sea porque laboran en la misma empresa o comparten un emprendimiento. La interrogante es si esta dinámica es sana para la relación cuando conviven todo el día, comparten los mismos retos laborales y podrían llevar sus problemas a casa. Los expertos señalan que se requiere de mucha paciencia, respeto y buena comunicación para lograr una buena convivencia.

De acuerdo con Melyssa Contreras, psicóloga clínica especialista en relaciones de pareja, muchas personas suelen pensar que lo ideal es mantener la vida personal y el trabajo por separado. Sin embargo, hay muchos casos exitosos en donde los matrimonios logran crear una sociedad laboral y aprender a manejar sus emociones. Y sobre todo, separar el trabajo del hogar. Para la profesional, esa es la clave para tener éxito en ambos aspectos.

Ventajas y desventajas

Entre las ventajas de compartir el mismo trabajo con la pareja se encuentra el convivir más tiempo, pasar muchas experiencias juntos, tener las mismas amistades y cumplir los mismos retos. Esto les permite conocerse mejor, desde identificar los estados de ánimo del otro, hasta saber cómo reaccionan ante determinadas situaciones. Entre los dos se pueden motivar para realizar el trabajo de la mejor manera para el bienestar familiar.

Además, al saber que el trabajo les dejará buenas recompensas para su bienestar, se crea un lazo de compromiso y responsabilidad más fuerte que cuando se trabaja para otros. Se refuerza la pasión y la lucha por ser los mejores. Los quehaceres del hogar también se comparten y se disfruta más el tiempo libre para salir juntos y desconectarse de las responsabilidades laborales.

“En algunos casos existen ciertas desventajas de trabajar con la pareja. Por ejemplo, se crea rivalidad entre ambos, sobre todo si uno gana más dinero. En este caso lo ideal es platicar, expresar las emociones y respetar el trabajo que hacen los dos”, dice Heidy Mérida, gerente de recursos humanos.

Estar en el mismo ambiente laboral y pasar todo el día juntos podría crear problemas de comunicación, porque podrían no tener temas para hablar y la dinámica de pareja resulte aburrida. Lo mejor es que no se aleje de su pareja y siempre busque compartir momentos especiales o pasatiempos que ambos disfruten.

¿Cómo convivir mejor?

Para crear una buena convivencia la clave consiste en siempre tener una buena comunicación, aceptar las críticas, respetar el espacio y las habilidades del otro. A continuación, las profesionales dan algunos consejos acerca de cómo lograr una dinámica positiva en el trabajo y en el hogar.

Buscar un equilibrio

Siempre es vital crear un balance entre la vida personal y laboral. Aunque es un poco obvio, las profesionales indican que durante la práctica se requiere de un esfuerzo en conjunto, sobre todo cuando se trata de emprendimientos y se trabaja más de ocho horas al día. Cuando se labora desde casa, la línea entre el trabajo y la familia se desdibuja con facilidad.

Busquen alguna actividad diaria en donde no hablen de trabajo, por ejemplo, durante el almuerzo o cena o antes de dormir. Cuando se trabaja desde casa, es obligatorio tener citas afuera, quizá en el lugar favorito de alguno. Dividir el trabajo doméstico evitará discusiones que no terminan en buenos términos, por ello es ideal que cada uno tenga ciertas responsabilidades y que ambos consideren que la división del trabajo es justa.

Pretender que no trabaja con su pareja

Ya sea que trabajen juntos en una empresa o en casa, no es necesario prestarle siempre atención a la otra persona. Ignorarla ayuda que pueda enfocarse en sus propias tareas y avanzar con sus pendientes.

A varias parejas les funciona, cuando trabajan en casa, estar de espaldas, para que cada uno tenga su propio espacio. Además, les ayuda a no hablarse por horas y estar cómodos. Cada uno se concentra en lo suyo, lo que aumenta la productividad y sirve para mantener la individualidad.

Tener su propio espacio

No se refiere específicamente a que cada uno tenga su propia oficina, sino que cada persona pueda realizar actividades que no incluyan al otro. Por ejemplo, salir después del trabajo con otros compañeros, hacer ejercicio, tomar cursos, salir con amigos, incluso leer un libro o viajar. Todo aquello que le dé tiempo para usted mismo ayuda a mantener la individualidad y es sano tanto para usted como para su pareja.

Lo recomendable es establecer algunas reglas como, no llamar cuando el otro sale. Es clave respetar ese tiempo en el que se está separado.

La comunicación es la clave del éxito

Aunque suena repetitivo, mantener siempre una buena comunicación es el secreto de las relaciones exitosas. Cuando se trabaja juntos hay que entender que cada aspecto tiene su lugar y códigos de comunicación diferentes. El trabajo y la pareja no son lo mismo, y es en el momento de la comunicación donde esas diferencias salen a la luz. Muchas veces hay que hacer un esfuerzo para separar lo sentimental de lo objetivo.

En el aspecto laboral es importante mantener las metas claras. Si es un emprendimiento, podrían hacer las siguientes preguntas: ¿Qué quiere cada uno en el negocio? ¿Cuál es el objetivo en común? ¿Qué pasos se requieren? ¿Cuándo y cómo? Al momento de hablar de trabajo, es mejor ser directo y no siempre dar prioridad a los sentimientos. Además, es muy importante entender que las discusiones que nacen del negocio no son un reflejo de su relación de pareja.

En el aspecto personal, así como hay momento y lugar para hablar de trabajo, también lo hay para hablar de lo personal. Aunque compartan el mismo espacio laboral, ninguno de los dos va a compartir las mismas experiencias ni sentirán lo mismo ante una situación. Dejar al otro hablar de lo bueno y lo malo sirve para reforzar el vínculo que comparten.

Más allá de mantener una comunicación abierta y fluida, lo esencial es mantener siempre el respeto por el otro.

Sin respeto no hay pareja.