Economía

Transacciones dudosas suben en primer semestre del 2017

Superintendencia de Bancos reporta que en el primer semestre se han recibido más de mil reportes. Los registros arrojan un aumento de 25.6% respecto de las ventas reportadas el año pasado, durante el primer semestre.

Por Natiana Gándara

Las entidades sujetas a inspección de la SIB deben tener mayor cuidado en no ser utilizadas para lavado de dinero u otros activos. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
Las entidades sujetas a inspección de la SIB deben tener mayor cuidado en no ser utilizadas para lavado de dinero u otros activos. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Según datos de la Superitendencia de Bancos (SIB), el monto que pudo haber sido trasegado asciende a Q2 mil 867 millones.

José Alejandro Arévalo, superintendente de Bancos, afirmó que de los casos presentados se solicitaron 55 ampliaciones de denuncia en el Ministerio Público.

“De las 55 denuncias se sospecha que involucran a unas mil 375 personas”, comentó.

Arévalo ofreció esas declaraciones ayer, durante la firma del convenio que dará vida a la primera oficina de la IVE que se instalará en el Aeropuerto Internacional La Aurora.

Arévalo señaló que en el mismo período del 2016 se recibieron 843 reportes; es decir, 216 más que en los primeros seis meses de este año. Agregó que entonces hubo mil 500 reportes de transacciones sospechosas.

El monto en ese entonces ascendió a Q1 mil 458 millones, una diferencia de Q1 mil 409 millones a la cifra más reciente.

“El número de reportes debería bajar. Sin embargo, hemos observado que las entidades sujetas a la vigilancia e inspección de la SIB están más atentas y alertas a cualquier anomalía que identifiquen”, refirió el superintendente.

Las entidades sujetas a inspección de la SIB como instituciones bancarias, aseguradoras e instancias que se dedican a prestar arrendamiento financiero, entre otras, deben tener mayor cuidado en no ser utilizadas para lavado de dinero u otros activos.

Carlos Martínez, analista económico independiente, analiza el tema desde tres perspectivas.

La primera, que el lavado de dinero cada vez es mayor. Otra, que tanto la persecución investigativa como la penal se ha incrementado; y la tercera, que la SIB ha cobrado mayor independencia en su funcionamiento.