Comunitario

Soluciones visionarias

Durante los últimos años se han diseñado proyectos para resolver los problemas de transporte público y la movilidad del transporte privado y de carga, pero solo se han quedado en propuestas.

Por Geldi Muñoz Palala

Se propone un sistema de trenes urbanos ubicado en la ciudad y su área metropolitana, para la movilidad de pasajeros, a través de vías subterráneas. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
Se propone un sistema de trenes urbanos ubicado en la ciudad y su área metropolitana, para la movilidad de pasajeros, a través de vías subterráneas. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

A continuación, Prensa Libre presenta algunas de las soluciones que sectores consultados consideran que en este momento se pueden implementar para atender la problemática, que ya no solo es de la capital, sino de varios municipios y de algunos otros departamentos.

Entre las soluciones se plantean algunas que puede tomar el sector privado y otras con diferentes actores —Gobierno, municipalidades, sector privado y comunidad—.

Modernidad

  • El metro subterráneo

Socios de Seis Arquitectos proponen un sistema de trenes urbanos ubicado en la ciudad y su área metropolitana, para la movilidad de pasajeros, a través de vías subterráneas, algunas elevadas, e incluso a nivel de la calle, pero con plataforma y vías exclusivas.

El ingeniero Francisco Cirici refirió que la propuesta plantea dos corredores: un eje de la zona 18 a la 21, con una longitud de 21 kilómetros, y otro en la calzada San Juan y bulevar Próceres, de 13 kilómetros. Dicho proyecto se complementaría con otros como el Transmetro. El costo aproximado es de US$2,890 millones y una capacidad para movilizar a 20 mil pasajeros.

Cirici afirmó que una forma de financiamiento es por medio de una contribución o impuesto al vehículo particular que vaya dedicado al transporte público, una medida bastante común en otras ciudades del mundo. Para ello se cobrarían US$100 anuales a cada vehículo que circula en la ciudad,  para un fondo privativo comprometido con un ganador de licitación pública mundial. El proyecto se pagaría en 22 años. Además, se cobraría la tarifa cerca a la técnica, pero se le da subsidio al usuario por medio de abonos empresariales, escolares, por edad.

Privado

  • Desarrollo vial

El arquitecto Carlos Lara señaló que una solución para la ciudad es la construcción de carreteras entre los barrancos, construir túneles y puentes que conecten de una manera más rápida a los diferentes puntos, sin tener que dar grandes recorridos. Resaltó que esta idea no es nueva, ya que el mismo Raúl Águilar Batres la planteó.

El arquitecto Peter Giesemann indicó que la construcción la puede ejecutar el sector privado y que el proyecto contempla 60 kilómetros de red vial, al cual se le llama G60. Las  nuevas carreteras tendrían un costo para quienes las utilicen.

Agregó que el uso de barrancos debe ser solo para red vial, lo cual, además, permitiría un manejo apropiado de las aguas, ya que serían tratadas.

El ingeniero Alejandro Botrán afirmó que para esto es necesario crear los mecanismos que permitan construir las carreteras sin dificultad, ya que el artículo 131 de la Constitución señala que se reconoce la utilidad pública del transporte comercial y gozan de la protección del Estado, pero esta no se da. Por ello cree que se tendría que desproteger para invertir. Además, se debería regular el valor de la tierra cuando sea necesario comprarla para construir tramos.

Urbanismo

  • Solución de movilidad

El arquitecto y urbanista Álvaro Véliz opina que una forma de atacar el problema de movilidad en la ciudad,  y que se puede extender a otros municipios, es  hacer un uso racional de la tierra. “El modelo de la ciudad tiene un uso irracional; es decir, vivimos lejos de donde trabajamos, de donde estudiamos y de otros lugares”, aseveró.

Agregó que esta situación se debe a que los desarrolladores han promovido vivienda en lugares donde es más barato, pero la gente debe trabajar en la ciudad. 

Ante esa situación plantea crear y fomentar nuevas centralidades urbanas dentro de la ciudad, que incluyan vivienda, servicios, escuelas, espacios públicos y accesibilidad de transporte. La propuesta es crear lo que llama Corazones de Ciudad, barrios sostenibles —el actor es la comunidad que genera proyectos—, y corredores ecológicos —varias opciones de transporte—. Indicó que eso se puede hacer con apoyo del Gobierno, la comunidad y la  iniciativa privada, y que se debe  hablar con los propietarios del lugar y constuir servicios mixtos —vivienda y servicios— en los que reciban una ganancia de la cual se destine un porcentaje para el desarrollo de proyectos para crear tierra pública.

Proyectos

  • Deben continuar

Rafael Valladares, del Ceur, señaló que proyectos como el anillo periférico se deben  concluir, para mejorar la vialidad dentro de la ciudad.

Asimismo considera que el Transmetro debe implementarse en los cuatro puntos cardinales, para un mejor servicio. Aseveró que proyectos como el Metro Riel, de la Agencia Nacional de Alianzas para el Desarrollo de Infraestructura Económica (Anadie), es una propuesta que ayudaría mucho.

Además, indicó que es necesario que se construya el anillo metropolitano y el regional.

Wilfredo García, coordinador de la Comisión de Infraestructura del Colegio de Ingenieros de Guatemala,  señaló que el país padece de macrocefalia, porque todo el mundo viene a trabajar a la ciudad, por falta de oportunidades en la provincia. Resaltó que es necesario que junto al desarrollo de la red vial se creen proyectos de desarrollo que generen oportunidades de trabajo y la gente no migre a la ciudad.

Añadió que  proyectos como el anillo regional y las carreteras radiales requieren de inversiones millonarias  y allí es donde la iniciativa privada puede apoyar, porque el Estado no tiene la capacidad para estas inversiones.