Guatemala

Otto Pérez, el “mano dura”  que terminó acosado por la justicia

El general retirado Otto Pérez llegó a la presidencia de Guatemala en enero 2012 con la promesa de aplicar mano dura contra la criminalidad. Casi cuatro años después, la promesa quedó incumplida y ahora miles de manifestantes le exigen renunciar ante graves acusaciones de corrupción.

El general retirado Otto Pérez llegó a la presidencia de Guatemala en enero 2012 con la promesa de aplicar mano dura contra la criminalidad. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

El general retirado Otto Pérez llegó a la presidencia de Guatemala en enero 2012 con la promesa de aplicar mano dura contra la criminalidad. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Formado en tácticas contrainsurgentes y contrainteligencia durante la guerra civil  (1960-1996) , el gobernante se encuentra acosado por la presión de un pueblo que cerró filas contra la corrupción, luego que la Fiscalía y una comisión de la ONU contra la impunidad lo acusara de ser el cabecilla de una estructura de defraudación fiscal, el pasado 21 de agosto.

La explosiva revelación provocó de inmediato indignación en el pueblo y masivas manifestaciones en su contra, pero como buen militar se atrincheró en la Casa Presidencial de la capital y evitó toda actividad pública.

Para provocar más disgusto en la población, Pérez afirmó la noche del jueves en una radio local afín al gobierno que continuará en el poder, horas después de una multitudinaria marcha en la capital con bloqueo de tramos carreteros para exigir su dimisión.

“Voy a dar la cara. Seguiré al frente del país, no voy a huir”, expresó el presidente, cuyo mandato concluye el 14 de enero próximo.

Su ex vicepresidenta Roxana Baldetti, quien renunció el 8 de mayo después de ser su mano derecha en el gobierno, está acusada y en prisión preventiva por el mismo caso.

El gobernante llegó al poder bajo la bandera del Partido Patriota  (PP, derecha) , el cual fundó en 2001 junto con Baldetti.

Los dos se conocieron durante el gobierno del expresidente Jorge Serrano  (1991-1993) , quien huyó del país en junio de 1993 luego de gestar un autogolpe de Estado al enfrentar cargos de corrupción. Actualmente vive exiliado en Panamá como magnate inmobiliario.

De hablar parco y cortante, adquirido durante 34 años de vida de cuartel cuando Guatemala vivía una guerra civil que dejó 200.000 muertos, Pérez demostró ser un estratega en la colocación de personas afines a él en puestos claves para controlar el ente recaudador de impuestos, según la acusación.

Aunque sus allegados destacaban que el mandatario tiene una gran capacidad de escuchar a sus asesores para tomar decisiones, la práctica demostró que era él quien dominaba y tomaba las decisiones.

Además, sus detractores aseguran que Pérez estaba al tanto de toda la estructura de defraudación porque debido a sus estudios y especialización en inteligencia era casi imposible que no conociera esos movimientos.

El general de la Paz

El gobernante ascendió a la jefatura de Estado con un alto nivel de confianza y como el primer militar en gobernar el país desde el restablecimiento democrático de 1985, por lo que para muchos era un antídoto a la corrupción rampante en las administraciones civiles.

No obstante, la medicina resultó peor que la enfermedad bajo el gobierno de Pérez, quien fue conocido como el “General de la Paz”, apelativo que repetía con orgullo por haber firmado en nombre del Ejército los acuerdos que pusieron fin a la guerra de 36 años, en 1996.

Pérez ya enfrentó a los tribunales, aunque con motivos completamente distintos, pues fue inculpado en reiteradas veces de violaciones a los derechos humanos cuando fue jefe de unidades militares en las zonas más duras del conflicto armado guatemalteco, como el departamento occidental de Quiché, donde se cometieron casi la mitad de los abusos.

El jefe de Estado siempre negó tener responsabilidad en las violaciones humanitarias y se escudó en que todo ocurrió en el marco de la guerra.

Luego de una carrera en los cuarteles militares, llegó a los salones gubernamentales por primera vez en 1993 como jefe del Estado Mayor Presidencial, disuelto tras la firma de la paz y que manejaba la inteligencia y la seguridad del presidente de turno.

Se retiró del ejército en 2000 y sufrió un atentado el 21 de febrero de 2001, cuando desconocidos dispararon contra el vehículo en que viajaba con su esposa y su hija, tres días antes de que el militar fundara el Partido Patriota.

En 2003 fue elegido diputado y en 2007 fue candidato a la presidencia, siendo derrotado en segunda vuelta por el expresidente Alvaro Colom.

Nacido en Ciudad de Guatemala el 1 de diciembre de 1950, Otto Pérez Molina está casado desde 1971 con Rosa Leal, con quien tuvo dos hijos, Lissete –dedicada a la administración empresarial — y Otto, quien ganó la alcaldía de Mixco, un municipio cercano a la capital, por el partido de su padre.

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