Decisión Libre 2015

Ven tendencia volátil de voto debido a errores

La preferencia hacia los candidatos presidenciales Jimmy Morales, del Frente de Convergencia Nacional (FCN-Nación), y Sandra Torres, de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), aún puede cambiar debido a su confrontación, según analistas.

Por José M. Patzán

Los analistas Christians Castillo, del Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos (Ipnusac), y Stephanie López, del Instituto Centroamericano de Estudios Políticos (Incep), invitados al programa Diálogo Libre, expusieron su análisis sobre los resultados de la última Encuesta Libre.

¿Sorprendieron los resultados de la Encuesta Libre?

López: No es sorpresa que Jimmy tenga la delantera, lo veíamos antes de la primera vuelta, por la crisis política que se vive desde abril. El rechazo a la clase política consolida un momento, y ante ello es la solución sacarlos. La sorpresa también es el abismo diferencial entre ambos.

Castillo: Sorprende la diferencia de 35 puntos porcentuales; es un hito en la historia política de este país. Jimmy ha pasado a la historia por la campaña más barata y vence en primera vuelta a una de las campañas más caras de la historia democrática, que es la de Manuel Baldizón.

¿La crisis política llegó en el momento justo para Morales o se dieron cuenta y arrancaron con otro tipo de campaña?

Castillo: Si Jimmy triunfa, le debe mucho a la coyuntura pero las condiciones serán complejas y le llevará tiempo comprender cómo funciona esto. No se ha dado cuenta de la estructura burocrática para cumplir sus promesas.

López: El partido FCN-Nación no previó esta crisis política, y la misma coyuntura los llevó a estos resultados; pero solo tendrán 11 diputados. Si Morales llega a la Presidencia, podría no controlar el Legislativo, y eso generará conflictos, y él no tiene experiencia en socialización política.

¿“Ni corrupto ni ladrón” pudo haber sido clave en la campaña de Morales?

Castillo: Totalmente. En la primera vuelta, Baldizón encabezaba el candidato antivoto, pero lo que reactiva el rechazo a Sandra son los señalamientos de corrupción hacia el gobierno de Álvaro Colom.

¿Habrá un voto razonado en el área rural?

Castillo: Por primera vez veremos una provincia urbana que creció y veremos un incremento de votos en la provincia, y eso podría beneficiar a Torres. La encuesta fue hecha antes de los últimos debates, y el hecho de arrebatar una revista a Sandra Torres en un foro puede jugar en contra de Jimmy Morales el domingo, porque la gente ya no cree en ninguno.

López: Se han dado debates controversiales y han cometido errores. Ahora, cualquiera puede perder, y el caudal electoral se irá al voto nulo o al abstencionismo, y se perderá la intención de voto. Con lo ocurrido en los debates, la brecha podría reducirse.

¿Creen que aún se votará por el menos peor?

López: Ha existido suficiente información donde se habla de la gente cuestionada que está alrededor de los candidatos y, a pesar de ello, la gente sigue apostándole a un candidato solo por no ser político. Al final de cuentas hay un vacío, una debilidad en la sociedad civil porque se deja llevar solo para solucionar la crisis política y no se analizan las consecuencias. En primera vuelta se votó para sacar a Baldizón, y ahora se hará para sacar a Sandra Torres. Si gana Jimmy Morales, no estaría ganando él, sino el rechazo a la clase política.

Castillo: Para presionar y retirar al presidente Otto Pérez del cargo no se derramó sangre y no se cometieron actos de violencia, y todo se hizo dentro del estado de Derecho. Ese es el gran antecedente que se rescata para el nuevo período gubernamental. Esta es la última elección en la que se elegirá al menos peor, porque se están reuniendo las condiciones para una reforma profunda de la Ley Electoral y para una agenda legislativa priorizada para reformar una serie de leyes que garanticen transparencia y gobernabilidad. Lo que está ganando no es el carisma de Jimmy Morales, sino el rechazo a Sandra Torres.

¿Todavía puede cambiar la tendencia?

Castillo: Todavía. El voto es muy volátil. La decisión del voto tiende a variar momentos antes de emitirlo. La democracia no se agota con el voto, no es solo rayar una papeleta; debemos votar en función del país que queremos, no solo para cuatro años, sino para los próximos 25.

López: Aún hay mucho tiempo para que todo pueda cambiar; los resultados de las encuestas pueden revertirse. No debemos descartar ninguna posibilidad. No debemos votar por el menos peor, sino por la persona que me generará mayores probabilidades de fiscalizarlo.