Revista D

La otra historia de Tonatiuh 

En febrero de 1524 se libraron las primeras batallas entre españoles y quichés.

Por Ana Lucía González

Pedro de Alvarado o Tonatiuh, como los mexicas solían llamarlo por su cabello rubio y gran estatura. (Foto Miguel López, Museo de Santiago de los Caballeros, Ministerio de Cultura y Deportes)
Pedro de Alvarado o Tonatiuh, como los mexicas solían llamarlo por su cabello rubio y gran estatura. (Foto Miguel López, Museo de Santiago de los Caballeros, Ministerio de Cultura y Deportes)

Pedro de Alvarado, capitán español (Extremadura, 1485- Guadalajara, 1541) dirigió las batallas iniciales de la conquista de Guatemala y fundó la villa de Santiago, la primera urbe del Reino, en Iximché el 25 de julio de 1524.

Tradicionalmente, los libros de historia reconocen a Pedro de Alvarado como el conquistador. Sin embargo, los recientes estudios dan cuenta de que a partir de 1526, su hermano Jorge continuó con tal empresa, tarea para lo cual fueron claves las alianzas con los “indios amigos”: los tlaxcaltecos y los de quauquechollan.

La influencia De Alvarado durante esos 17 años (1524-1541) en Guatemala fue poderosa, en parte por su carácter violento, al cual temían incluso sus mismos hermanos, de acuerdo con algunas investigaciones de los historiadores Christopher Lutz, George Lovell y Wendy Kramer sobre el Conquistador, en el libro Atemorizar La Tierra: Pedro de Alvarado y la Conquista de Guatemala, 1523-1541, de próxima publicación.

Otros también lo identifican como un evasor de impuestos, lo que motivó sus viajes a España para negociar y entablar alianzas.

Llamado por los mexicas Tonatiuh (hijo del Sol) por su cabello rubio y gran estatura, De Alvarado se caracterizó por sus métodos violentos y crueles para someter a los nativos. Es así como febrero de 1524 se recuerda como un mes fatídico para el pueblo quiché con la invasión española y los primeros enfrentamientos del conquistador en estas tierras.

Ingreso

Los historiadores registran que hacia 1510, De Alvarado arribó a La Española (hoy República Dominicana) en compañía de cuatro hermanos: Jorge, Gonzalo, Gómez y Juan.

En 1519 se incorporó a la expedición de Hernán Cortés por el Golfo de México, en la conquista del imperio azteca.

Luego de dominar a los indios tlaxcalas, estos en señal de sumisión y alianza ofrecieron a los españoles un grupo de princesas indígenas a Cortés.

Este las repartió entre sus capitanes, siendo De Alvarado beneficiado con Luisa de Xicoténcatl, hija del Señor de Tlaxcala, a quien la recibió en facie ecclesiae, es decir, en matrimonio religioso, y quien le dio dos hijos: Pedro y Leonor, aseguran las fuentes históricas.

Goathemala

Con la motivación de encontrar una tierra abundante y rica en minas, De Alvarado partió de México hacia Guatemala el 6 de diciembre de 1523. “Al mando de un ejército de 120 soldados de caballería, 300 de infantería y varios cientos de conscriptos mexicanos, ingresó por la costa del Pacífico y torció hacia el norte por debajo del pueblo indígena de Retalhuleu”, explica el libro Santiago de Guatemala, historia social y económica 1541-1773, de Lutz, quien describe los pasos del conquistador.

La primera batalla importante se libró en febrero de 1524, en la extensa altiplanicie donde actualmente se asienta la ciudad de Quetzaltenango. “Entonces los españoles demostraron ser muy superiores a los quichés, el más poderoso de los pueblos mayas del altiplano”, dice Lutz.

“El impacto físico y psicológico que la caballería tuvo en un pueblo que nunca había visto en acción a un caballo y su jinete fue tan arrollador como la superioridad del acero y las armas de fuego contra el arco y la flecha”, aclara Lovell.

Con la ayuda de tlaxcaltecas y mexicas, De Alvarado continuó la guerra contra cakchiqueles, tzutujiles, pipiles, xincas, chortíes, mames y pokomames.

Los estudios de la historiadora Florine Asselbergs sobre el lienzo de Quauhquechollan, considerado el mapa más antiguo de Guatemala, evidencian el rol de Jorge de Alvarado, apoyado también por su hermano Gonzalo, quienes culminaron el proceso de conquista alrededor de 1527 a 1530.

Evasor de impuestos

De Alvarado, igual que muchos, buscó la forma de evadir el pago del Quinto Real a la Corona Española.  De esa cuenta, el rey intentó quitarle poderes a los conquistadores. “Al conquistador le enviaron jueces visitadores, cuando vio que llevaba las de perder, prefirió tomar el dinero e irse  a España para negociar una rebaja”, aseguran fuentes históricas.

En agosto de 1526 salió a España y dejó en su lugar, como lugarteniente, a su hermano Jorge. 

Con astucia, comenzó a buscar consejeros en la Corte. El duque de Alburquerque consiguió que su sobrina Francisca de la Cueva, dama de la Emperatriz Isabel de Portugal, esposa de Carlos I de España, se casara con él.

En esa ocasión logró ser nombrado el Adelantado y gobernador de Chiapas y Guatemala, con potestad para decidir en juicios criminales y civiles, dictar ordenanzas generales, expulsar personas, representar al rey y repartir tierras e indígenas.

A su regreso al puerto de Veracruz, en 1528, murió Francisca, su esposa. Fue encarcelado, por intrigas de la Corona por casi dos años.

Con el afán de continuar la exploración de las islas de las Especies, partió a Perú en 1534, desobedeciendo las órdenes de la Corona, como del virreinato.

La expedición resultó un fracaso y regresó un año después, de acuerdo con Luis Pérez de León en el blog “Vida y muerte de Pedro de Alvarado”.

“Debió negociar con Diego de Almagro parte de su ejército, así como los guerreros y cocineras kaqchikeles, por 100 mil pesos oro”.

Se casó en una tercera ocasión con la hermana de Francisca, Beatriz de la Cueva.

El 24 de junio de 1541, mientras intentaba desalojar a los indígenas de Nochistlán, en México, un caballo resbaló y en su caída pasó arrastrando a De Alvarado. Murió el 4 de julio de 1541, como consecuencia de los golpes.

Huella

Hernán Cortés lo caracterizó como una persona agraciada e inteligente en los asuntos de guerra; Bernal Díaz del Castillo, como buen jinete y de vestido pulcro; Francisco Marroquín como el mayor servidor que el Emperador tuvo en las Indias; Francisco de Montejo (el Viejo) como el hombre más crudo que había conocido para con los indios y que nadie los había tratado tan mal; Bartolomé de las Casas, como desventurado tirano; Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán, como excelente juez superior; los tlaxcaltecas, como capitán de yugo y carga pesada; los kaqchikeles, como hombre sin compasión; y Hubert Howe Bancroft, como mentiroso, traicionero y deshonesto, y que pagó con engaños e ingratitudes los favores que recibió.

Datos 

  • Pedro de  Alvarado nació en Badajoz, Estremadura, España en 1485. Sus padres fueron  Gómez de Alvarado y Mexía y  Leonor de Contreras. 
  • Además de  Guatemala, participó en la conquista de territorios en El Salvador y Honduras. 
  • Se casó  con la princesa tlaxcalteca Luisa de Xiconténcatl, luego con Francisca de la Cueva, quien murió antes de arribar a la Nueva España y después con Beatriz de la Cueva. 
  • Quiso descubrir  la ruta de la isla de las Especies o Molucas, en Indonesia.