Opinión

Desde Ginebra

La promoción del comercio inclusivo

Eduardo Sperisen

Eduardo Sperisen

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El Examen Global de la Ayuda para el Comercio de la Organización Mundial del Comercio (OMC) se llevó a cabo a mediados de julio y se centró en la promoción del comercio inclusivo y la conectividad para el desarrollo sostenible.

La iniciativa de Ayuda para el Comercio fue lanzada en la OMC en 2005, con el fin de apoyar la inserción en el comercio mundial de los países en desarrollo, por medio del fortalecimiento de su capacidad de oferta y la construcción de la infraestructura requerida. En la iniciativa participa un amplio número de instituciones internacionales donantes en materia comercial, y gracias a esta estructura pueden coordinar esfuerzos para evitar duplicidades y maximizar el impacto de la asistencia prestada a los países en desarrollo. Otro componente fundamental del programa es el refuerzo del diálogo con

el sector privado y la promoción del papel de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipyme).

De acuerdo con cifras de OMC, los diferentes donantes han desembolsado desde su puesta en marcha más de USD300,000 millones en programas y proyectos. La mayor parte de estos recursos se ha destinado a los países más pobres, por los desafíos que estos enfrentan.

Con el objetivo de evaluar la evolución e impacto de la ayuda al comercio, se acordó la realización bienal de ejercicios de vigilancia, en el marco de esta iniciativa. En ellos evalúa de manera transversal cómo contribuye el apoyo brindado en materia de ayuda para el comercio a mejorar las condiciones en los países en desarrollo. Para reunir esa información se distribuyen cuestionarios de autoevaluación a los donantes bilaterales y multilaterales, comunidades económicas regionales, asociados Sur-Sur y a países en desarrollo. Se invita también al sector privado, a las ONG y a instituciones académicas a presentar relatos de experiencias concretas. Los resultados son tabulados y analizados en el reporte publicado durante cada examen.

Tal como se mencionó, los temas centrales del Examen de Ayuda para el Comercio de 2017 fueron el comercio inclusivo y la conectividad. Esta última es decisiva para lograr el crecimiento económico y el desarrollo sostenible. Por un lado, la conectividad física posibilita la circulación de mercancías y servicios hacia los mercados locales y mundiales. Por otro lado, la conectividad digital resulta indispensable en el entorno comercial actual. Sin embargo, según la OMC, son 3.900 millones de personas de todo el mundo que siguen sin acceso a internet y muchas de ellas viven en los países más pobres del planeta.

Uno de los temas transversales abordados en el ejercicio de vigilancia y evaluación fue la contribución y apoyo brindado de esta iniciativa en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y en particular las metas relativas a la erradicación de la pobreza y el empoderamiento económico de la mujer.

Al concluir el examen de tres días, Roberto Azevêdo, director general de la OMC, hizo un recuento de las actividades y las perspectivas a futuro. Azevêdo indicó que durante los tres días se impartieron 55 talleres, en los que participaron más de 1,500 personas. El director general resaltó la profundidad del análisis llevado a cabo en relación con la ayuda para el comercio y su importante vínculo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. De igual forma, manifestó con carácter esencial que los trabajos futuros de la iniciativa se dirijan a fortalecer la participación de la mujer en el comercio mundial.

esperisen@gmail.com