Migrante quetzalteco muere en su tercer intento por llegar a Estados Unidos

El día que partió, Saúl Sánchez Tomás se levantó muy temprano, bajó a la cocina y le dijo a su esposa que regresara a dormir, aún no salía el sol. Esa fue la última vez que se vieron puesto que semanas después Sánchez Tomás murió en su intento por llegar a Estados Unidos. 

La esposa, el menor de los hijos y la madre del migrante esperan ayuda para la repatriación del cuerpo de Saúl Sánchez. (Foto Prensa Libre: Carlos Ventura)
La esposa, el menor de los hijos y la madre del migrante esperan ayuda para la repatriación del cuerpo de Saúl Sánchez. (Foto Prensa Libre: Carlos Ventura)

Ahora, a la espera de que regrese el cadáver, la familia vive angustia y permanece consternada. Ricarda Tomás Sánchez, madre del migrante de 29 años, dijo que su hijo les comunicó a finales del 2017 su decisión de viajar a aquel país para ir trabajar.


El 1 de enero, a las 5 horas, salió  de su casa  en el barrio San Marcos, zona 1 de Concepción Chiquirichapa, Quetzaltenango.

Indicó  esa era la tercera ocasión que intentaba ingresar a ese país. Las dos primeras veces  fue  detenido y deportado. En la segunda  ocasión lo acompañó su esposa.

“Saúl era mi único hijo, ahora está muerto. Yo   ya no puedo trabajar y ahora me he quedado sola con mi nuera y mis dos nietos. Supe que  murió porque lo identificaron por su DPI y nos llamaron para darnos la mala noticia”, dijo Tomás Sánchez; sin embargo, no saben la causa de la muerte.

La esposa de Sánchez Tomás, Olga Cristóbal Cortez, de 28 años, dijo que su esposo   finalizó  el año pasado sus estudios de mecánica automotriz en el Instituto Técnico de Capacitación  (Intecap) y decidió viajar a Estados Unidos para trabajar, ganar dinero y  comprar herramientas para  instalar su propio taller.

Indicó que tienen dos hijos, Dilan y Brandon Eduardo Sánchez Cristóbal, de 3 y 8 años, respectivamente,  el mayor cursa  tercero primaria.

“Cuando se fue se levantó muy temprano y fue a la cocina, cuando bajé para ver si necesitaba algo me dijo que me fuera a dormir y esa fue la última vez que lo vi. Luego llamó para decirme que ya   se había ido. Él no pagó coyote y se llevó poco dinero”, relató Cristóbal Cortez.

Añadió que su esposo quería  comprar una  casa y el terreno para el  taller.  Siempre añoró eso, pero no se podía comprar aquí porque no se gana bien, así que el sueño era irse por poco tiempo y luego regresar”, explicó.

Piden ayuda

Joaquín Tomás, tío del fallecido, solicitó apoyo a las autoridades para repatriar los restos de su sobrino, pues la familia es de escasos recursos.

Hizo un llamado a la población  para ayudar a la familia Sánchez Tomás, ya que se han quedado solos y hay dos niños huérfanos. Quienes deseen apoyar pueden comunicarse por el teléfono 5842-8193.

Familiares dijeron que aún no saben cuándo podrían repatriar los restos de Sánchez Tomás,  ya que hasta ahora solo han recibido información en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores en Xela.