Robo de electricidad deja miles en pérdidas en Xela

Más de cinco mil vendedores informales que operan en varios puntos de la ciudad de Quetzaltenango causan pérdidas a la Empresa Eléctrica Municipal de Quetzaltenango (EEMQ), por el robo del fluido eléctrico, ya que toman de manera ilegal corriente de los postes públicos, tanto de día como  de noche.

Vendedores informales se instalan en el parque central de Xela, donde se conectan de manera ilegal para obtener energía eléctrica. (Foto Prensa Libre: Carlos Ventura).
Vendedores informales se instalan en el parque central de Xela, donde se conectan de manera ilegal para obtener energía eléctrica. (Foto Prensa Libre: Carlos Ventura).

El síndico Diego Morales señaló que es preocupante que en varios puntos de la ciudad haya conexiones ilegales efectuadas por  vendedores informales, sin que se les  ponga un alto.


Puso como  ejemplo que en las afueras del mercado La Democracia, zona 3, funcionan unas 15 ventas informales que están conectadas a un solo poste de energía eléctrica.

Señaló que en varias ocasiones ha solicitado  una auditoría en el departamento de usuarios nuevos de la EEMQ, para determinar quién lleva los controles de   la gente que paga  el servicio llamado luz de fiesta; sin embargo, no ha tenido repuesta, por lo que  presentó una denuncia en  el Ministerio Público (MP) contra vendedores que se conectaron   el domingo último, y pidió que se investigue al personal de la  empresa.

Pérdidas

“En Xela hay flagrante robo de energía y nadie hace nada. Un informe que presentó la Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE) señala que solo el robo de energía en Xela representa el 35 por ciento de pérdida, lo que equivaldría a  entre Q15 y  Q20 millones anuales, incluyendo lo que hacen los vendedores informales”, dijo Morales.
Cuando hay eventos grandes en áreas públicas de Xela, sobre todo los del fin de año, se intensifica el robo de energía eléctrica, añadió.

Morales señaló que tanto de día como de noche  se   hacen conexiones ilegales en las zonas 1, 2, 3 y 9 para ventas de comida en carretas,  discos piratas o licuados. Algunos puestos   usan microondas para preparar poporopos y utilizan reflectores de 500 wats, entre otros aparatos eléctricos.

Jorge García, presidente de la Cámara de Comercio en Quetzaltenango, dijo que el robo de energía eléctrica es una muestra más  de que la economía informal le hace  daño a la ciudadanía y al erario  municipal, por lo que exigió que se   normalice ese tipo de comercios, ya que no es conveniente que solo el sector formal asuma la responsabilidad de  pagar impuestos, arbitrios y la energía que consume.

“Hemos denunciado siempre el tema. La Municipalidad y la EEMQ deben   crear un medio coercitivo para que se termine el robo”, señaló.

Ricardo Velásquez, vecino de Xela, exigió a las autoridades de la EEMQ tomar acciones, ya que el robo de energía ha ocurrido durante años y nadie ha hace algo para resolverlo.

“Cuando hay festividades, los vendedores informales se instalan en el parque central y hacen   conexiones ilegales. Lo curioso es que siempre son los mismos y nadie hace nada. Hay que crear un registro de los vendedores y que paguen,  porque ellos ganan bien”, señaló.

Cultura de robo 

Mario Mendoza, director financiero de la EEMQ, reconoció que hay   cultura de robo de energía eléctrica, no solo por vendedores informales, sino también por particulares. Explicó que la estimación del robo de energía por parte de vendedores informales   es de Q20 mil mensuales —Q240 mil al año—, lo que considera una cantidad elevada y uno de los problemas para controlarlo es la falta de personal.