Convenciones son opciones de trabajo para las Mipymes

Los US$562.5 millones que cada año mueve la industria de las convenciones o turismo de reuniones puede significar una oportunidad para pequeñas empresas especializadas en producción audiovisual, traducción, oradores, escenarios y organización de eventos en general.

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El segmento de convenciones y reuniones en el país tienen participantes tanto nacionales como extranjeros. (Foto, Prensa Libre: Hemeroteca PL)
El segmento de convenciones y reuniones en el país tienen participantes tanto nacionales como extranjeros. (Foto, Prensa Libre: Hemeroteca PL)

En el 2016 se llevaron a cabo 19 mil 586 reuniones y eventos que generaron gastos en el país por US$1 mil 51.3 millones y requirieron la intervención de unos 27 mil trabajadores, según un estudio que midió el impacto económico de ese segmento.


El análisis determina la importancia de cada división de gasto. La inversión en alimentos y bebidas, así como en renta de instalaciones, sumó US$142 millones y US$137.9 millones, respectivamente.

La contratación de personal ascendió a US$38 millones en organización de eventos; mano de obra, por US$33.3 millones; renta de equipo, US$32 millones; y decoración, US$18.9 millones.

Otros servicios demandados también incluyen publicidad y promoción, servicios audiovisuales y producción, escenarios, oradores, instructores, impresión, transporte grupal, servicios tecnológicos y operadores de turismo.

La firma STA Consultores, que hizo el estudio, por requerimiento del Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat), determinó que los datos reflejan una importante oportunidad para pequeños negocios e indica que “hay potencial para el emprendedurismo”.


Destaca que sería una gran fuente de autoempleo para jóvenes, en materia de servicios especializados y tecnología para eventos que podrían impulsar alianzas público privadas.

Diego Díaz, gerente de la empresa Viajero Global, como organizador profesional de congresos y convenciones (OPC) afirma que el turismo es una cadena de proveedores que, en conjunto, deben sacar adelante un destino.

“Se debe entender que esa actividad es un negocio en el que se debe aprender a compartir e ir generando más servicios”, expuso.

Díaz también es presidente de la Cámara de Turismo de Guatemala y recomienda, por ejemplo, a las pequeñas y medianas empresas, prepararse y poder inscribirse en el Buró de Convenciones —adscrito a dicha cámara—, que es la entidad que tiene conocimiento de convenciones y pretende impulsar la solicitud de eventos internacionales.
Ese, dijo, es el lugar a donde los operadores van a buscar servicios y tienen contactos con agencias internacionales.

En opinión del ejecutivo, no solo esta es una alternativa, sino también los proveedores pueden ofrecer sus servicios, de manera directa, a los departamentos encargados de eventos en los hoteles, porque muchas empresas u organizaciones acuden a estos para solicitar ellos.

Para una reunión de este tipo se necesitan presentadores, oradores, fotógrafos, audiovideo, montaje de eventos, arreglos florales, decoradores, músicos y taxis, entre otros servicios.

• Eventos excluidos: espectáculos al consumidor, actividades sociales, actividades educativas formales, eventos por campañas políticas, actividades recreativas y de entretenimiento.

• Datos obtenidos: la mayoría de reuniones se celebran en Antigua Guatemala o en la capital. Las pequeñas se desarrollan en Quetzaltenango y Petén.

• Duración mínima de la reunión es de 4 horas, y el mínimo de participantes es de 10.

• El promedio de participantes es de 61 por reunión, lo cual se considera bajo. La expectativa es llegar a 500.

• Se debe poner atención al segmento de programas de incentivos para empleados, ya que tienen una estadía promedio de cuatro días, más alta que el resto de reuniones.” transformer=”gsi.gn3quote.SCD_ColumnaRelacionadaNota_2017″ /]

Recomendaciones

STA Consultores considera que el país debe aprovechar sus fortalezas en calidad de servicios ofrecidos, como equipamiento tecnológico, telecomunicaciones y audiovisuales, y la existencia de organizadores profesionales con capacidad de improvisación y creatividad.

Ven como una debilidad, pero a la vez como un reto que deben atender, la falta de opciones de especialización académica en áreas de organización de eventos, ya que existen estudios para atención al turista y hospitalidad, pero no cubren esta especialización.

Una de las dificultades es que no existe la cultura de contratar organizadores de eventos, refirieron, y por ello quienes se involucran en la atracción de las reuniones a la vez se convierten en organizadores. En otros casos los clientes hacen negociación con los hoteles y se afecta la calidad de los eventos.

Díaz refiere que la carrera universitaria de Hotelería y Turismo en Guatemala es relativamente nueva, y quienes en la actualidad prestan los servicios han aprendido el oficio y ya lo hacen con mucha calidad. Guatemala posee organizadores de eventos de mucha calidad que son reconocidos tanto en el país como en el extranjero, comentó.