“Era un círculo tortuoso, ganábamos dinero y lo perdíamos pagando tarjetas de crédito”

Beira Quevedo es esposa y madre de dos niñas, junto a su esposo generaban ingresos económicos que les permitían mantener un estilo de vida. Sin embargo, no se percataron hasta el transcurso de los años de que vivían en un desorden financiero, al punto de que llegaron a topar todas las tarjetas de crédito.

Beira Quevedo se encuentra en el proceso de asesorarse sobre finanzas personales para salir de un desorden financiero. (Foto Prensa Libre: Keneth Cruz)
Beira Quevedo se encuentra en el proceso de asesorarse sobre finanzas personales para salir de un desorden financiero. (Foto Prensa Libre: Keneth Cruz)

“Ingresaba el dinero y cuando volteamos a ver ya no había nada, y de nuevo sin dinero. Se convirtió en un ciclo del que ya no podíamos salir”.

La mala administración del dinero los llevó a endeudarse con varias tarjetas de crédito. Llegaron a un punto en que debían pagar las cuotas a los bancos, gastos del hogar, alquiler y gasolina; por lo tanto, ya no les quedaba para pagar las colegiaturas de las niñas.

El negocio no iba mal, pero cuando se lograba obtener un ingreso fuerte, todo lo que habían ganado se iba en cancelar varias cuotas del colegio, y volvían a quedarse sin dinero.

“Nos volvíamos a quedar sin nada, veníamos arrastrando tantas deudas que no sabíamos qué hacer, el camino se hacía más difícil y los problemas más grandes”, lamenta Quevedo.

El agobio se hacía cada vez más grande y empezaron a buscar una solución a sus problemas financieros.

Fue así como a través de un programa de radio escucharon sobre Zona Cero, movimiento dedicado a la enseñanza de principios  financieros a través de talleres y seminarios que ayudan al manejo adecuado de las finanzas personales.

El propósito del movimiento es eliminar la pobreza mental y física de las personas brindándoles herramientas para tomar decisiones financieras correctas a cada caso.

Quevedo afirma que el entrenamiento les ayudó, y aunque es un proceso largo, porque no es sencillo salir de todos los compromisos, se sienten positivos y con la confianza que podrán salir adelante si siguen las recomendaciones y consejos recibidos.

Asegura que al tener el conocimiento el panorama se va aclarando. “Se hace más sencillo llegar a dónde queremos que seguir a ciegas, no sabíamos qué debíamos hacer para salir del problema”.

Por ejemplo,  saber cómo elaborar un buen presupuesto de acuerdo a la realidad, pensar, incluso, en invertir en algunas ideas, empezar con el hábito del ahorro, son algunas de las herramientas que ya aplican.

Aún no sabe exactamente cuánto tiempo les llevará solventar su situación, “pero la carga es menos pesada”, enfatiza Quevedo.

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Desahogo financiero

Eduardo Palacios Lima, especialista en temas de finanzas personales, afirma que existen gastos que sí se justifican, pero hay otros que no.

Al revisar lo que gasta mensualmente en cada área del presupuesto cae en la cuenta de que el dinero que recibe por su trabajo lo gasta sin control alguno y sin una planificación sensata, realista y con un propósito orientado a la inversión y no solo al gasto.

En su opinión, algunos ni cuentan con un plan de gastos o presupuesto para así tener un norte que les conduzca a un destino o resultado favorable.

En cuanto al gasto en la educación de los hijos o la formación personal de cada uno, sí es algo que se justifica, igualmente que el seguro de gastos médicos y de vehículos, la vivienda con sus servicios, el transporte, los comestibles y los medicamentos. Incluso el entretenimiento y los gustos, de acuerdo con el nivel de  ingresos,   están justificados.

“Lo que no se justifica es tener deudas bajo ningún punto de vista, pues el pago mensual que requieren es algo que no debe   aparecer en la lista de gastos   en una economía saludable y bien llevada”, afirma Palacios.

Son estos pagos a los acreedores los que se convierten en una pesada y molesta carga en la economía de muchísimas personas y familias en los distintos grupos. El pago total que se le hace al mes a los acreedores es el que merma sustancialmente los ingresos de toda persona o núcleo familiar. Es el que echa al drenaje el esfuerzo de trabajo diario y   lleva a tener un desbalance a fin de mes.

Esto es algo que se repite en todos los núcleos sociales, culturales y económicos de los distintos países en los que Palacios ha podido enseñar los principios y metodología que ha desarrollado para poder administrar eficientemente la economía personal y familiar.

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