Desnutrición crónica, tragedia que no termina

Opinión

“En caso de hambre rompa el vidrio”, indica el rótulo colocado sobre el vidrio de  una caja roja semejante  a las cajas de emergencia en caso de  incendio. En  la caja se ve una botella de leche, una docena de huevos,  un paquete de salchichas, jamón, galletas,  carne y un buen trozo de  queso.  La imagen de esa caja de “emergencia contra el hambre” fue parte de una  campaña de publicidad   que fue utilizada en  España  en el año  2006.  Con esa imagen en mente    reflexiono  sobre la vergonzosa realidad  del  hambre que golpea lo mejor de nosotros, lo más tierno, lo más  frágil, la semilla del futuro: nuestra niñez. La  desnutrición crónica que padecen los niños y niñas de Guatemala es una tragedia que no termina porque en lugar de  disminuir aumenta.  Lo  peor es que el  Estado  tiene claro  que  el  46.6 por ciento de la niñez guatemalteca  padece este flagelo. Son más  de un  millón y medio de niños que posiblemente  verán  afectada su vida para siempre porque la desnutrición crónica impide el desarrollo de su potencial genético.

Suben empeños por época escolar

Economía

Empeñar alhajas, joyas y todo tipo de electrodomésticos es una forma de escape financiero para decenas de padres de familia  este mes, con tal de obtener recursos adicionales para pago de inscripciones, colegiaturas y útiles.