Cada llamada falsa a un número de emergencia podría costar hasta Q3 mil

Las llamadas falsas a los teléfonos de emergencia representan una pérdida de recursos, pero también ponen en riesgo a los socorristas que acuden a la solicitud de auxilio.

Las llamadas falsas a los cuerpos de socorro representan perdida de recursos económicos, pero también desgaste de quienes atienden la emergencia. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Las llamadas falsas a los cuerpos de socorro representan perdida de recursos económicos, pero también desgaste de quienes atienden la emergencia. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)

Marcar un número telefónico de emergencia debe hacerse con responsabilidad; sin embargo, no todos piensa así. A diario los cuerpos de socorro reciben llamadas falsas o en broma que les hace perder tiempo y recursos para atender verdaderas emergencias.

El número de emergencia 119 de Conred diariamente atiende entre 5 mil llamadas, pero no todas son serias. Personas marcan para pedir comida, para solicitar una canción o para hacer chistes, otras mencionan emergencias que resultan ser una mentira. Estos casos representan el 70% de los reportes que atienden los operadores.

David de León, vocero de la institución, indica que cada vez que responden un mensaje sin aparente necesidad invierten no menos de Q3 mil, entre movilizar al personal – unas 11 a 25 personas según la dimensión de la emergencia-, combustible, depreciación de los vehículos y uso del equipo.

Las alertas que suele atender Conred son incendios forestales, inundaciones, deslizamientos y retumbos de suelo; pero en esta época del año son los siniestros los que más llamadas generan y los bromistas aprovechan esto para hacer reportes que nunca ocurrieron.

Para educar a la población y cocientizarla de no hacer mal uso de los números de emergencia, la institución lanzó la campaña No más bromas, la cual promociona en sus redes sociales.

Cuerpos de socorro no se salvan de las bromas

William Baldomero González, vocero de Bomberos Voluntarios, menciona que cada día reciben al teléfono 122 no menos de 260 llamadas que resultan ser una falsa alarma. De las cuales, en promedio, llegan dos a cada una de las 134 estaciones de estos socorristas.

Atender una supuesta emergencia representa un gasto en recursos. Tan solo en combustible la institución pierde alrededor de 75 galones diarios, que según el precio de la gasolina regular -se cotizaba a Q23.67 hasta el 25 de febrero según el Ministerio de Energía y Minas- sería de Q1 mil 775. A esto se suma la inversión en lubricantes y neumáticos.

Pero lo más importante, de acuerdo con González, se pone en riesgo la vida de los socorristas. Recuerda el caso de una bombera que falleció en Puerto Barrios, Izabal, cuando cubría un supuesto llamado de auxilio. La cisterna en que viajaba para apagar un incendio se accidentó.

No deje de leer: “La emoción de dar vida”, bomberos narran su experiencia de atender partos en ambulancias

Cada vez que se cumbre una emergencia, en cada ambulancia de los Bomberos Voluntarios viajan tres elementos: el piloto, el responsable que va de copiloto y un paramédico. Cuando una motobomba acude al llamado, se suman cinco personas más, si va una cisterna son dos más y en un carro escalera, otras dos.

“Al responder a una llamada falsa se dejada de atender a alguien que realmente lo necesita”, dice González.

El número telefónico 123 de los Bomberos Municipales también recibe reportes falsos en sus 12 estaciones repartidas en todo el país. A diario entran 50 mil llamadas, de las cuales se realizan en promedio 700 servicios las 24 horas, pero no todos son por emergencias reales, pues cuando los socorristas llegan al lugar no menos de 40 son los casos en que no hay una “personas interesadas”, menciona Josbin Borrayo, encargado de relaciones públicas de la institución.

 

Normalmente son tres elementos las que se involucran en cada llamada de emergencia -el piloto, un direccionista y el colero, que es el bombero que viaja atrás de la unidad-. Cuando se trata de un incendio se involucran más personas, unas 15.

Además del recurso humano hay una inversión en combustible. Unos 15 galanes al día se pierden, porque se recorren no menos de 15 kilómetros al atender un reporte falso, señala Borrayo. Esto representa unos Q355 al día de pérdidas.

“Pedimos a las personas que se pongan la mano en la conciencia y que utilicen los números de los cuerpos de socorro de una manera eficaz para una emergencia que sea real”, refiere el bombero. “Hemos atendidos servicios falsos y cuando llegamos no hay nadie, luego nos piden la unidad para otro lugar y al presentarnos las personas ya han fallecido, es lamentable”, agregó.

Fracasa iniciativa de ley

Al Congreso de la República se presentó la iniciativa de ley 5428 que pretendía sancionar a las personas que hicieran llamadas engañosas a los cuerpos de socorro y a la Policía Nacional Civil fueran multadas. La suma sería de Q5 mil hasta Q30 mil; sin embargo, se le dio dictamen desfavorable.

Contenido relacionado

> Si no es emergencia, no llame a los bomberos

> Ambulancia de los Bomberos Voluntarios volcó cuando un tráiler la golpeó

> Esto le podría pasar a quienes hagan llamadas falsas a la PNC y bomberos

 

 

 

 

 

1

Carlos González Hace 5 meses

La propuesta de ley debió ser aprobada pero no con multas tan elevadas para el ciudadano con ingresos de salario mínimo. Dicho por ejemplo en California la multa por estacionarse donde prohibido oscila entre los $51 a $71 dependiendo la cuidad, si no se cancela en veintiún días sube al doble y luego al triple, la paga si o si o sufre las consecuencias. En el caso de las falsas llamadas no se puede apelar a llamados de conciencia pues las nuevas generaciones sólo aprenden con la experiencia y esta solo lo da el pagar por nuestros errores por lo tanto multa moderada que se incrementa en determinado límite de tiempo y si no es pagadera orden de aprensión sería lo correcto. Muchos criticamos a los gringos pero aquí no se andan por las ramas.