EE. UU. cierra investigación contra Millicom

El Departamento de Justicia de EE. UU. cerró en definitiva  la investigación sobre los “posibles pagos indebidos” de la empresa de telecomunicaciones Millicom y su filial en Guatemala Tigo, nombre comercial de Comunicaciones Celulares (Comcel).

Tigo es el socio local de Millicom en Guatemala; posee la mayor porción del mercado de telefonía  en el país. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Tigo es el socio local de Millicom en Guatemala; posee la mayor porción del mercado de telefonía  en el país. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

El Consejo de Administración de Millicom International Cellular anunció ayer que no tendrán que pagar una multa. La compañía calculó en US$200 millones la sanción; sin embargo, “no existen multas”, detalla un comunicado de prensa de la compañía.


La investigación comenzó en octubre del 2015, luego de que Millicom solicitó a la Fiscalía General de Suecia y al Departamento de Justicia de Estados Unidos analizar la posibilidad de que la filial guatemalteca hubiera incurrido en lo que denominó “posibles pagos indebidos”.

La denuncia fue desestimada el 4 de mayo del 2016 por la Fiscalía General de Suecia, que se declaró incompetente para abordarla.

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Según una nota de la firma de abogados Bronstein, Gewirtz y Grossman (LLC), que representa a algunos de los compradores de los títulos de Millicom International Cellular, S. A., Inc., la compañía o algunos de sus ejecutivos habrían violado los artículos 10 (b) y 20 (a) de la Ley de Intercambio de Valores de 1934.

Nunca incurrió en pagos

En el 2016, después de nueve meses de investigaciones, Millicom informó que Tigo (Comcel, S. A.) nunca incurrió en “pagos indebidos” a terceros.

Mauricio Ramos, chief executive officer (CEO) de Millicom, en julio de ese año, explicó que no había razones para que continuaran las investigaciones.

Millicom contrató a la firma de abogados Covington & Burling, quienes, con el auxilio de Kirkland & Ellis y la empresa de auditoría KMPG hicieron la evaluación del caso, para llegar a la conclusión de que no se habían violado las políticas de cumplimiento ni los procedimientos establecidos por esta corporación, con sede en Luxemburgo, para normar sus actividades y las de sus subsidiarias.

Acciones se recuperan

La denuncia de 2015 provocó la caída de acciones hasta  11.19%  de Millicom International Cellular en la Bolsa de Estocolmo y Bats Europe. Datos de ambas plazas bursátiles refirieron que las acciones bajaron de un día a otro de US$5.10 a US$4.53.

“No podemos especular sobre el posible impacto en nuestros negocios. Revisamos a fondo y evaluamos las opciones estratégicas, por lo que se ha iniciado una revisión externa profunda de nuestro panorama de cumplimiento”, declaró la compañía en su informe de resultados al 22 de octubre del 2015.


Nunca se precisó a quién y bajo qué circunstancias se pudieron haber dado los “pagos indebidos” ahora desmentidos.

A criterio del ingeniero Ricardo Flores, exgerente de telefonía de la Superintendencia de Telecomunicaciones (SIT), la denuncia generó suspicacia en el proceso de licitación de la banda 4G, una frecuencia polémica, debido a la capacidad de servicios que puede ofrecer.

Esa frecuencia permitiría aumentar la velocidad hasta 10 veces en internet, telefonía, transmisión de datos y TV digital.

En febrero de este año, Millicom International Cellular, S. A., informó sobre el nombramiento del exembajador Stephen McFarland para su operación en el país. La compañía designó a McFarland, por conocer el país y los negocios en el Istmo.

El anuncio del cierre de la investigación impactó positivamente en las acciones de la firma, que reforzaron su valor.

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