SP no tiene respuestas por protesta y fiesta en el Preventivo de la zona 18

Las autoridades de Presidios no tienen certeza de cómo ocurrió la ocupación del Centro Preventivo de la zona 18 y cómo, en medio de una manifestación, se organizó una fiesta.

Centro Preventivo para Varones, en zona 18.  (Foto: HemerotecaPL)
Centro Preventivo para Varones, en zona 18. (Foto: HemerotecaPL)

Han pasado pocas horas desde que culminó la celebración del “Día del Reo” y las autoridades del Sistema Penitenciario (SP) empezaron una investigación por la ocupación que efectuaron visitantes en el sector 11 del Centro Preventivo para Varones de la zona 18; sin embargo, el caso aún es incompresible y las respuestas ausentes.

Relatos de guardias del SP coinciden en que el lunes, 23 de septiembre, por la tarde, cuando terminó el horario de visitas, los familiares de los reclusos se negaron a salir del penal como protesta para pedir beneficios.

La manifestación causó extrañeza debido a que los visitantes se negaron a evacuar la sede -un hecho similar ocurrió en 2015-, pero la ocupación solo fue el comienzo de algo más peculiar: se organizó una fiesta en la noche y madrugada del martes en la que festejaron reos y visitantes.

A medianoche, en el Preventivo para hombres de la zona 18 se escuchaba el sonido estridente de la música de la fiesta que se organizó, mujeres salían del penal en aparente estado de ebriedad, cuentan algunos testigos. En la cárcel hubo poco resguardo de agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) y guardias del SP.

Un equipo periodístico de Prensa Libre captó el momento en que policías de la PNC y guardias de Presidios cargaban a un recluso en supuesto estado de ebriedad adentro de la cárcel, los reclusos intuyeron que periodistas documentaban la fiesta y a las 0:30 horas bajaron el volumen de la música, pero 15 minutos después el sonido volvió a ser intenso y la celebración continuó.

Otro recluso fue acompañado por guardias del SP y agentes de la PNC hacia afuera de la cárcel, caminaron en dirección a la sede de Santa Teresa -reclusorio preventivo de mujeres- y no volvieron.

Reguetón, banda y merengue fueron los géneros musicales preferidos de los reclusos durante la fiesta en el sector 11 del penal. Agentes de la PNC del autopatrulla GUA-12187 estuvieron en el lugar y también los soldados del Ejército de la Fuerza de Tarea Chortí del vehículo FTIC-4133.

En el desarrollo del jolgorio hubo extraños movimientos en los que participaron visitantes, reos, policías y guardias, pero ninguna autoridad sabe con certeza cómo se permitió la actividad.

Mujeres salen en la madrigada del martes del Centro Preventivo para Varones. (Foto Prensa Libre: PL)

A medianoche solo dos perros estuvieron en el ingreso principal del penal y no se acercaron ni guardias ni policías, fue hasta las 3 horas del 24 de septiembre que aparecieron para resguardar la entrada.

Los visitantes agasajados empezaron a salir del Preventivo entre las 5 y las 7 horas, por eso se demoró la entrega de encomiendas para los visitantes que se presentaron horas después a esa prisión.

Exigencias y autoridad

Un día más de visitas y la prolongación de salir a los patios por 60 minutos fueron las peticiones que causaron la ocupación que efectuaron más de 200 personas, incluidos niños.

En ese sector hay 536 privados de libertad y durante cinco horas hubo en festejo con más de 700 personas en un espacio que tiene condiciones para albergar a 300  reos.

Los presos en el sector 11 registran el 79 por ciento de hacinamiento y con las visitas del lunes el área llegó a registrar, en cinco horas, el 145%. El promedio de hacinamiento en las cárceles a escala nacional, según estudios del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), es del 370%.

En la madrugada del martes guardias del SP sacan a un reo del Centro Preventivo para Varones y caminan juntos hacia el penal Santa Teresa de mujeres. (Foto Prensa Libre: PL)

El SP desconoce cómo los visitantes lograron sobrepasar los protocolos de seguridad para ocupar el área y enfiestarse, pero hay fotografías que evidencian que guardias ayudaron a caminar reclusos que estaban mareados -aparentemente ebrios- en la fiesta.

El vocero del SP, Carlos Morales, explicó que se empezó una investigación para esclarecer cómo se violentó la norma de seguridad del penal.

En cuanto a la fiesta Morales señaló que se investiga qué ilícitos se ingresaron al sector 11 para esa celebración y no se descarta sancionar a guardias y los directivos de esa cárcel.

“No hay autoridad”

Corine Dedick analista de seguridad del Cien, expuso que la fiesta y protesta del Centro Preventivo es solo un episodio más de “anarquía” en el Sistema Penitenciario.

“El que hayan hecho una protesta y la visita no abandonó cuando tenía que salir, quedándose pernoctando tanto adultos como menores, demuestra que la institución no tiene autoridad en los centros carcelarios porque no logra hacer cumplir las reglas y no logra imponer el orden”, criticó Dedick.

La analista expuso que ha sido una práctica habitual que las visitas se queden más del tiempo permitido y quedó en “una costumbre”, pero eso no está permitido en los reglamentos del SP.

Dedick señaló que lo realmente relevante de que las visitas pernocten en las cárceles es que se “ponen en riesgo” por la inseguridad de los penales. Además, resaltó que los padres de los niños que permiten que duerman en las prisiones “son responsables de la vulnerabilidad”.

Los reclusos tienen horarios y días de visitas autorizados en los reglamentos del SP, además de visita conyugal.

Agentes de la PNC vigilan el ingreso al sector 11 en el que fue la fiesta de Día del reo. (Foto Prensa Libre: PL)

El exministro de Gobernación Carlos Menocal señaló que este caso “evidencia que no hay controles mínimos de las cárceles” y hay abusos “porque sí está permitido realizar eventos sociales -para celebrar el Día del reo-, lo que no es válido es que se convierta en libertinaje y al tener ese descuido -como la realización de la fiesta- se pone en riesgo a población vulnerable como los visitantes”.

Menocal recordó que en 2010 -durante su gestión como ministro- se crearon los reglamentos internos de la Ley Penitenciaría y señaló que se “reguló la visita”.

“Prohibimos el ingreso de los menores de edad que no fueran hijos de los privados de libertad, sobre todo los vinculados a pandillas porque estaba ocurriendo la trata de blancas. Sí hay intentos -por reformar el SP- que tienen que seguir impulsándose constantemente porque si no se hacen los privados de libertad determinarán la debilidad y se aprovecharán de eso”, recalcó Menocal.

Reo y familiares

En el Centro Preventivo para Varones el 19 de septiembre de 2015 el director interino denunció que 129 personas se quedaron a dormir. Estas personas ingresaron en horario de visita y se negaron a egresar y salieron del lugar a la mañana siguiente.

El 29 de septiembre de 2015 las autoridades del SP confirmaron que 15 visitantes pernoctaron en el centro carcelario Fraijanes. En esa ocasión se informó que no era la primera vez que los familiares de reclusos se negaban a salir del penal.

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