Guatemalteco casi es deportado de EE. UU. por demoras en la correspondencia

Osman Aroche Enriquez de 27 años fue detenido por fuerzas policiales en Lancaster, Illinois, Estados Unidos. Debido a que su renovación de permiso de trabajo no fue entregado a tiempo por demoras en el servicio de correo, fue arrestado por agentes de inmigración. Ante la tormenta de críticas fue finalmente liberado.

Publicado el
Osman Aroche Enriquez habla en conferencia de prensa luego de su arresto. (Foto Prensa Libre: Lancaster Online)
Osman Aroche Enriquez habla en conferencia de prensa luego de su arresto. (Foto Prensa Libre: Lancaster Online)

Mientras conducía hacia su trabajo, a Osman Aroche Enríquez un policía federal le hizo el alto. Estaba a solo cinco minutos de su lugar de trabajo en Harrisburg, en dónde se dedica a la construcción.

“Mi primer pensamiento fue, '¡Oh, Dios! Por favor’'' dijo Aroche Enríquez, al medio local Lancaster Online.


El policía lo detuvo porque el registro de un vehículo estaba expirado, pero debido a que Aroche Enríquez había ingresado ilegalmente a los Estados Unidos a la edad de 15 años, su situación se complicó.

A pesar que se graduó en la Lampeter-Strasburg High School en Pennsylvania y contó con permiso de trabajo por varios años, fue arrestado por su situación migratoria irregular.

De acuerdo con la información reportada por Lancaster Online, Aroche Enriquez podría haber evitado su detención “si su solicitud de renovación de permiso de trabajo, enviada por correo el 18 de septiembre, hubiera sido entregada a tiempo”.

“En cambio, llegó el 10 de octubre por demoras en la correspondencia al centro de inmigración en Chicago, sobrepasando la fecha límite del gobierno para renovar el permiso por cinco días”, asegura el medio local.

El migrante guatemalteco fue arrestado por cuatro días. (Foto Prensa Libre: Lancaster Online)

La oficina de Lancaster de la Church World Service, una agencia de defensa de los inmigrantes, intervino al tener conocimiento del caso.

El personal contactó a los legisladores, organizó una protesta y encendió una tormenta en las redes sociales llamando la atención sobre lo que vieron como una injusticia.

Los funcionarios de inmigración liberaron a Aroche Enríquez cuatro días después de su captura. En una conferencia de prensa el viernes, discutió su terrible experiencia y expresó gratitud por la ayuda que recibió.