Recepción de migrantes deportados ha costado más de Q8.4 millones

Conamigua se apresta a solicitar más recursos para costear recepción de guatemaltecos que son deportados desde EE. UU. y México.

Migrantes reciben refacciones al salir del albergue Ramiro de León al finalizar su cuarentena. (Foto: Conamigua)
Migrantes reciben refacciones al salir del albergue Ramiro de León al finalizar su cuarentena. (Foto: Conamigua)

El Consejo Nacional de Atención al Migrante de Guatemala (Conamigua) ha invertido más de Q8 millones en la recepción, transporte, hospedaje y otros gastos de logística para atender a los connacionales que han sido deportados desde México y EE. UU. durante la emergencia por el nuevo coronavirus y que a la fecha suman más de siete mil 700.

A raíz de la llegada de la pandemia a Guatemala se han tenido que afinar los protocolos para la recepción y llegada de migrantes.

Aunque la cantidad de deportaciones disminuyó significativamente desde el pasado 13 de marzo cuando se registró el primer caso positivo, el tratamiento que se les da a los retornados ahora es más complejo puesto que, ya de vuelta en el país, deben permanecer en cuarentena hasta que se descarta en ellos la enfermedad.

El Instituto Guatemalteco de Migración (IGM) registra desde el comienzo de la emergencia a la fecha siete mil 796 deportaciones, cuatro mil 452 desde México y tres mil 344 desde EE. UU.

Cuando los migrantes retornan al país son llevados al albergue Ramiro de León Carpio de la zona 13 capitalina. También se disponen de tres hoteles que son utilizados según la cantidad de connacionales que son deportados; sin embargo, estos se dejarán de utilizar para adultos próximamente porque se habilitará otro albergue en Amatitlán.

Para atender a los retornados, Conamigua dispuso de Q9 millones 233 mil que ejecuta a través de la partida presupuestaria atención por desastres naturales y calamidades públicas. A la fecha ha ejecutado, según sus autoridades, el 91 por ciento de ese presupuesto, el equivalente a Q8.4 millones.

La institución destacó que durante la emergencia se han entregado 38 mil 316 raciones de comida, así como seis mil kits de higiene y dotaciones de ropa que incluye pantalón playera y zapatos. Además, también ha gastado en el transporte de migrantes deportados desde México, pues son trasladados a la capital desde Ciudad Tecún Umán, San Marcos.

Además, se han entregado mil 500 juegos de mesas a menores de edad para que se entretengan mientras guardan la cuarentena.

Más recursos

La secretaria ejecutiva de Conamigua, Rita Elizondo, comentó que están por levantar un concurso para la compra de alimentos después del cual se agotarán Q9.3 millones aprobados por el consejo a la institución, por lo cual en la próxima reunión solicitará una ampliación que podría ser de Q2 millones a Q2.5 millones.

Para concretar la petición, añadió la funcionaria, debe recopilar una serie de peticiones que le han hecho llegar distintas instituciones involucradas en la recepción de migrantes como el IGM, el Ministerio de Relaciones Exteriores y las secretarias de Bienestar Social y de Obras Sociales de la Esposa del Presidente.

Dicha ampliación deberá ejecutarla Conamigua a más tardar hasta que termine la vigencia del Estado de Calamidad aprobado por el Congreso y solicitado por el Ejecutivo, puesto que se desconoce si se solicitará otra prórroga.

Problemas

Conamigua ha sido una institución que históricamente ha sido incapaz de ejecutar recursos, lo cual, sumado a otras deficiencias llevó al actual canciller, Pedro Brolo, a sugerir la posibilidad de disolver la institución, postura que ha sido respaldada por ciertas voces, aunque rechazada por otras.

En el 2016 apenas ejecutó el 31% de su presupuesto, un año después fue el peor año con un gasto de solo el 12.21%. En el 2018 y 2019 el porcentaje de ejecución solo llegó a 23%  y 22%.

Este año, debido a los programas por a la emergencia del covid-19, Conamigua refleja una ejecución del 31.49% en el Sistema de Contabilidad Integrada del Estado (Sicoin).

Según Elizondo están próximos a proyectos adicionales para intentar ejecutar el resto de los Q34 millones del presupuesto de la institución. Entre otros, se piensa en uno para la atención de las familias de los migrantes cuyo plan piloto empezará en Huehuetenango y San Marcos y que iría de la mano con la instalación de un observatorio de remesas.

Más deportaciones

El trabajo de las instituciones involucradas en recibir a los deportados seguirá toda vez que EE. UU. se ha negado a suspender los envíos a pesar de que varios connacionales que fueron retornados venían contagiados de covid-19.

Hasta antes de la llegada de la pandemia a Guatemala, 10 mil 425 guatemaltecos habían sido deportados desde EE. UU. y siete mil 982 desde México. Después, las cifras cayeron significativamente, aunque el flujo no se ha detenido.

Los guatemaltecos que EE. UU. deporta principalmente son aquellos que aún se arriesgan a viajar a través de México, pero que al llegar a la frontera sur de aquel país son devueltos a su país de origen al no más entregarse o ser sorprendidos por la Patrulla Fronteriza.

Debido al Título 42 que rige a consecuencia de la crisis por el covid-19 casi ningún migrante tiene la oportunidad de exponer su necesidad de asilo y casi todos son deportados de manera “exprés”.

Aunque relativamente son pocos los guatemaltecos que se han aventurado a viajar de manera irregular durante esta emergencia —cerca de tres mil en casi cuatro meses— la cifra podría aumentar en lo que se comienzan a liberar las restricciones a la movilidad y de que en EE. UU. comience a caminar la recuperación económica.

Pero muchos de los guatemaltecos que son deportados han permanecido en los centros de detención del servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) en donde los casos de coronavirus ya se cuentan por miles.

Según es agencia del gobierno estadounidense, hasta la fecha, cuatro mil 192 internos han dado positivo a covid-19, de los cuales 917 se encuentran aún en prisión y se encuentran aislados, además, se lamenta la muerte de tres internos.