Un oficial de inmigración que ha procesado miles de deportaciones, ahora podría ser deportado

Raúl Rodríguez, un oficial de inmigración de Estados Unidos que ha deportado a miles de personas por 20 años ahora podría ser deportado al quedar expuesto un secreto familiar, por lo que la aplicación de residencia fue denegada.

Un oficlna de inmigración de Estados Unidos luego de deportar a miles de personas ahora podría correr con esa suerte. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Un oficlna de inmigración de Estados Unidos luego de deportar a miles de personas ahora podría correr con esa suerte. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

A pesar de tener 50 años de residir en Estados Unidos, cinco despliegues en la armada, ser empleado federal con reconocimientos nacionales en el trabajo, nada preparó a este hombre para vivir este giro irónico en su destino.

Raúl Rodríguez ya sabía esto cuando trató de inmigrar a su hermano de Matamoros, pues el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS, en inglés) le pidió documentos que proporcionó para procedimientos comunes de inmigración.

“Cambios de lugar, cancelaciones de visas, casos de asilo, cualquier cosa que tenga que ver con el procesamiento de inmigrantes en los Estados Unidos,” comentó Rodríguez al canal 5 KRGV de Río Grande Valley´s.

Rodríguez está describiendo las responsabilidades de un oficial de inmigración. Él sabe porque él era uno de ellos.

“Mis primeros 14 años estuve en la oficina de procesamiento de inmigración. Procesé mudanzas, visas”, expresó Rodríguez a la cadena de noticias.

Su hermano fue aprobado, pero entonces Rodríguez fue llamado a la oficina del inspector general.

“Me presentan un certificado de nacimiento mexicano y me preguntan si alguna vez lo vi”, cuenta Rodríguez.

Este era su nombre

“¿Es tuyo? Sí, lo es. ¿Lo has visto alguna vez? Dije que no. Nunca lo había visto antes. Tengo casi 50 años y nunca lo he visto”, narró.

La Oficina de Inspección General inició una investigación en el estado legal de un oficial de inmigración que por cerca de dos décadas tenía una mano en las deportaciones de muchos.

Consternado y confundido, Rodríguez contactó a su padre en México y lo trajo frente a los investigadores de la inspección.

“Al principio estaba un poco indeciso y no quería responder preguntas, pero finalmente le dije, ‘oye. Necesito saber la verdad’. Y él sacudió la cabeza diciendo que yo había nacido en México. Y fue devastador, porque sabía lo que iba a pasar después de eso”, agregó.

Su trabajo en el que ganó más de US$100 mil al año fue el primero en desaparecer.

La investigación penal continuó, pero eventualmente fue autorizado por la oficina de inspección.

En una carta, declararon: “Los hechos recopilados no confirmaron la acusación de que R. Rodríguez presentó a sabiendas un certificado de nacimiento fraudulento de Estados Unidos en un intento por ajustar el estado migratorio de su hermano”.

Cambiando su enfoque del estado de su hermano, Rodríguez presentó una solicitud de residencia a EE. UU. Eso fue hace más de un año y medio.

Su abogado Jaime Diez dice que el gobierno lo está deteniendo por una ley de 1996.

La ley indica que si una persona reclamara falsamente la ciudadanía de los Estados Unidos nunca podrían ser admitidos legalmente en el país.

Diez dice que USCIS está tratando este caso diferente porque tomaron más tiempo para procesarlo.

Mientras tanto, la junta de apelaciones de inmigración presentó una decisión en 2018

“Y hubo una decisión que dice que, en ese caso, es irrelevante si no sabía que no era ciudadano cuando hizo el reclamo,” explica Diez.

Diez cita la política de USCIS que dice el “el extranjero hizo la falsa representación aun sabiéndolo”.

“Creemos que la decisión no es aplicable en este caso. Hemos presentado una apelación, una moción para reconsiderar. Eventualmente, podría terminar con un juez, pero lo que eso significa para él es que su vida estará en suspenso en el futuro,” menciona el abogado.

Mientras tanto, la pérdida de ingresos ha manchado las finanzas del hogar de Rodríguez.

“Tuve que refinanciar mi casa, consolidar todas nuestras deudas para que mi esposa pudiera pagar y no perder nuestra casa,” comenta.

Esto ha causado tensión en su matrimonio, pues su esposa también trabaja procesando aplicaciones de inmigración.

Sus hijos adolescentes están preocupados por perder a su padre.

En su vida personal, Rodríguez siente que constantemente tiene que estar atento.

“Cada vez que veo a un policía me pongo rígido o me pongo nervioso al ver a la Patrulla Fronteriza. Estas son personas con las que trabajé, y ahora tengo que temer a estas personas,” cuenta Rodríguez.

Todo por un secreto familiar que todavía no puede creer que se lo guardaron por décadas.

USCIS dijo que no pueden comentar debido por asuntos de privacidad.

Diez dice que este caso podría terminar frente a un juez. Por ahora, piden ayuda de abogados y congresistas como Filemon Vela. “Fuimos a su oficina y le enviaremos esta historia para informarlo de esta situación”, indicó.