Cruzada por la Nutrición prioriza a niños en edad escolar

Como parte de las acciones para reducir la desnutrición crónica, el Ejecutivo ha firmado convenios que favorecen a los niños en edad escolar, aunque este padecimiento se previene, y hay posibilidad de revertirlo, hasta antes de los 2 años.

El presidente Alejandro Giammattei inaugura el primer Comedor por la Nutrición en Suigüilá, Quetzaltenango. (Foto Prensa Libre: AGN)
El presidente Alejandro Giammattei inaugura el primer Comedor por la Nutrición en Suigüilá, Quetzaltenango. (Foto Prensa Libre: AGN)

Desde que se anunció la Gran Cruzada Nacional por la Nutrición se hizo énfasis en la necesidad de prevenir y combatir la desnutrición crónica y la intención de este gobierno de reducir entre cinco y siete por ciento el flajelo.

Sin embargo, durante los últimos días y como parte de la cruzada, el Ejecutivo ha firmado convenios con instituciones privadas para dar alimentos a niños en edad escolar e inaugurando comedores estatales, a los que acudirá población adulta en su mayoría.

Según la Organización Panamericana de la Salud, la desnutrición crónica se define como “una cadena perpetua”, porque padecerla implica que el niño no tendrá un futuro adecuado debido a la falta de estudio y trabajo y por lo tanto no será un adulto productivo.

La entidad también enfatiza que si un niño no recibe alimentación adecuada durante los primeros 2 años de vida tendrá dificultades debido a una baja talla -estatura- y la pérdida de hasta el 40 por ciento de sus neuronas, por lo que no se desarrollará su coeficiente intelectual, lo que a su vez produce falta de atención, y, como consecuencia, abandonará la escuela.

La cruzada, uno de los planes más importantes del presidente Alejandro Giammattei, prioriza 114 municipios de 10 departamentos, en los últimos días se agregó uno más a los 113 que se anunciaron originalmente.

Los criterios para esta priorización tienen que ver con los altos niveles de pobreza extrema, inseguridad alimentaria y desnutrición crónica en niños menores de 5 años, explicó durante el anuncio del plan Maritza de Oliva, secretaria de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesán).

Los planes

Hasta ahora, casi un mes después de que se anunció la Cruzada, las entidades de gobierno han firmado algunos convenios o cartas de entendimiento, o hecho inauguraciones de infraestructura que podría beneficiar a niños en edad escolar y adultos.

Una de ellas es la carta de entendimiento que se firmó el 20 de febrero entre el Ministerio de Agricultura y empresas privadas para dotar de bananos a 12 centros educativos públicos de Génova, Flores y Coatepeque, en Quetzaltenango.

Sin embargo, de los nueve municipios de ese departamento que fueron priorizados en la Cruzada ninguno corresponde a los tres beneficiados, pese a que se anuncia como una alianza por este programa.

Otro de los anuncios recientes del Ejecutivo es la inauguración de un comedor gubernamental, ahora llamado “Comedor por la Nutrición” en San Miguel Sigüilá, Quetzaltenango.

Este programa está a cargo del Ministerio de Desarrollo Social que proyecta la habilitación de otros 113 comedores en todo el país.

Esos comedores, cuyo nombre cambia según la administración de gobierno de turno (Solidario, con Álvaro Colom; Seguro, con Otto Pérez Molina, y Social, con Jimmy Morales), han sido cuestionados debido a que están instalados en áreas urbanas y no en las rurales, donde está la población más vulnerable a la inseguridad alimentaria.

Atención es integral

La secretaria de Sesán afirmó a Prensa Libre que la Cruzada está en línea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible número dos, que se refiere a llegar a hambre cero para el 2030, por lo que para entonces se debe erradicar toda forma de mal nutrición.

“Esto incluye, además de la desnutrición crónica, la desnutrición aguda, la deficiencia de vitaminas y minerales, la obesidad y el sobrepeso”, explica la funcionaria.

Por eso, según De Oliva, la Cruzada se dirige a reducir toda forma de mal nutrición, pero se enfatiza más en la desnutrición crónica con acciones de atención a mujeres embarazadas y niños menores de 2 años.

“La nutrición y la seguridad alimentaria en general se tienen que desarrollar en un entorno favorable, para que, cuando estos niños que se liberaron de la desnutrición crónica se inserten en la etapa escolar, tengan un ambiente favorable”, agrega la secretaria.

Además, por la nueva Ley de Alimentación Escolar hay una vinculación entre esta y los pequeños agricultores para que ellos provean y tengan mejores ingresos, señala la funcionaria.

Educación es importante

Una de las herramientas para reducir la desnutrición crónica es la educación y el cambio de comportamiento, coinciden María Marta Ramos, de la Alianza por la Nutrición, y Noemí Racancoj, excoordinadora de la sociedad civil en el Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Conasán).

Sin embargo, las dos difieren en la concordancia que tiene la atención a la niñez en edad escolar y la búsqueda de la reducción de la desnutrición crónica.

Ramos dice que las escuelas son centros donde convergen las familias, lo que puede ser aprovechado para impulsar buenas prácticas de alimentación y apoyar los procesos de cambio de comportamiento.

Además, considera que, regularmente, las familias que tienen niños en edad escolar tienen más hijos, por lo que ellos también podrían ser beneficiados.

Por su parte, Racancoj considera que ocurre lo mismo que en cada cambio de gobierno y es que se comienzan nuevas estrategias, pero se deja de lado cualquier avance de las administraciones anteriores.

Sobre el comedor inaugurado en Quetzaltenango, Racancoj, quien dirige una organización en ese departamento, señala que en ese municipio hay problemas estructurales, pero no es el lugar con más padecimiento de desnutrición crónica.

Para la activista es necesario que la Gran Cruzada Nacional por la Nutrición tenga una estrategia que vincule a todos los ministerios y secretarías para que tenga acciones concretas.