Partido Patriota será cancelado por financiamiento ilícito

Ayer venció el plazo que tenía el Partido Patriota (PP), para presentar pruebas de descargo por inconsistencias en el informe de financiamiento electoral, al no hacerlo se acerca más a su cancelación definitiva.

Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti fueron los candidatos presidenciales en 2011 del Partido Patriota. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti fueron los candidatos presidenciales en 2011 del Partido Patriota. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Luis Gerardo Ramírez, vocero del Tribunal Supremo Electoral (TSE), informó que el lunes último vencieron los 30 días hábiles que tenían los dirigentes del anterior partido de Gobierno para presentar sus pruebas de descargo.

En meses anteriores el TSE realizó una auditoria a la organización política y logró determinar que había varias incoherencias en el informe de financiamiento electoral por lo que comenzó con el proceso de cancelación.

Ramírez explicó que el Registro de Ciudadanos del TSE emitirá entre hoy y mañana la resolución de cancelación del partido la cual será notificada en el transcurso de la semana a los dirigentes del partido naranja

La dirigencia del PP tendrá tres días hábiles para apelar la decisión del TSE, si esto ocurre los magistrados deberán dilucidar si la resolución queda en firme o no.

Ramírez abundó que si la cancelación queda firme, los dirigentes del PP podrán apelar en diferentes instancias: Corte Suprema de Justicia y la Corte de Constitucionalidad.

El partido será cancelado oficialmente únicamente si los dirigentes del partido naranja no apelan la decisión o incluso si lo hacen pero las cortes deniegan sus amparos.

Agrupación señalada

El Ministerio Público y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) revelaron que el Partido Patriota integraba una red que se dedicó desde antes de asumir el Gobierno a recibir dinero de dudosa procedencia.

Al llegar al poder en el 2012, los principales integrantes de la agrupación, Pérez Molina y Baldetti, coordinaron en varias entidades la facilitación de acuerdos y órdenes a su conveniencia que les permitiera agenciarse de recursos del Estado.

Entre los casos judicializados está La Línea, una investigación que determinó que una estructura dirigida por el entonces presidente y la vicepresidenta cobraba a importadores para facilitar el paso de mercancías en la Portuaria Quetzal.

Otro proceso, el caso Agua Mágica, dirigido por Baldetti, cuyo planteamiento era sanear el Lago de Amatitlán con una fórmula mágica que vendería una empresa israelí.

La Cicig y el MP, también descubrieron que varios ministros del PP, participaron en una Cooperacha para comprar un helicóptero que regalaron a Pérez Molina, en este caso, un Tribunal de Extinción de Dominio ordenó ordenó entregar la aeronave al Estado.

Era opción política

En el 2001, el general retirado Otto Pérez Molina, dijo que la nueva opción política surgió para sacar a Guatemala del “túnel de oscuridad en que se encuentra”.

“Nuestro fin es la libertad, paz y prosperidad. La piedra angular, la esencia patriota, y el centro de nuestro esfuerzo, la persona, todo bajo las premisas de unidad y solidaridad”, proclamó Pérez.

En ese año, bajo el lema “no más mentiras, fuera los corruptos” el PP inauguró su sede.