Otto Pérez aprueba decisiones de Jimmy Morales contra la Cicig

Justicia

En la primera aparición pública del año, el expresidente Otto Pérez Molina, preso por casos de corrupción, aplaudió la decisión del presidente Jimmy Morales, de finalizar unilateralmente el convenio de Cicig, pese a que este último cuando fue candidato le pidió renunciar por esos mismos señalamientos.

Retorno al pasado

Opinión

El espionaje contra dirigentes sociales, políticos, diplomáticos y periodistas es una práctica deleznable y solo revela el nivel de descomposición de un gobierno que se siente amenazado por las investigaciones anticorrupción. Es una acción abusiva, ilegal y corrupta porque desvía fondos provenientes de nuestros impuestos para vigilarnos. Según una investigación de <em>Nuestro Diario</em>, durante el gobierno de Pérez Molina, la Dirección General de Inteligencia Civil (Digici) gastó más de Q90 millones en el montaje de un sofisticado aparato de control de teléfonos celulares, computadoras y redes sociales. Pero esa operación no solo la efectuó el anterior régimen, sino que existen evidencias de que en la actualidad persiste ese aparato de espionaje y seguimiento contra personas que por sus opiniones resultan molestas a las autoridades de turno.