Propuesta de reforma electoral llegará al Congreso el 15 de agosto

A dos semanas para que se conozca el primer borrador de reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, que abrirá la discusión de posibles cambios en la norma, expertos consideran necesaria una discusión pública y tener mesura en aspectos relacionados a la fiscalización, porque un error en estas secciones significaría un retroceso en las herramientas de control con las que ya cuenta el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

El Congreso empieza el segundo periodo de sesiones con una alianza dividida. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
El Congreso empieza el segundo periodo de sesiones con una alianza dividida. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

La Comisión de Asuntos Electorales del Congreso acordó tener listo un anteproyecto de reformas a la ley electoral para este 15 de agosto. Su función será revisar todas las propuestas de cambios en materia electiva que permanecen engavetadas en el legislativo para poder consolidarlas en un solo documento que permitiría reforzar la bases legales del TSE y mejorar todas las reglas que rigen en los procesos de elecciones generales.

“Decidimos hacerlo partiendo de diferentes ejes para de alguna manera cubrir todas las deficiencias que nosotros encontramos en el proceso electoral 2019, por el momento solo se han tocado algunos temas importantes a consideración de algunos diputados, nada más, no hemos trabajado algo que ya tengamos en concreto, déjeme contarle que como Comisión de Asuntos Electorales se le fijó una fecha exacta a la mesa técnica de trabajo para presentar el primer anteproyecto”, informó la semana pasada, tras una reunión de trabajo, Greicy de León, diputada presidenta de la comisión.

En las elecciones del año pasado el principal inconveniente se centró en aparentes errores en el software que se utilizó para que las diferentes juntas receptoras de votos digitalizaran los resultados, de hechos el exdirector y exsubdirector de informática del TSE fueron capturados y enfrentan un proceso penal por los cargos de incumplimiento de deberes y destrucción de registros informáticos.

Aunque esas dudas estaban presentes las autoridades descartaron errores en los resultados finales que dejaron como ganador al actual presidente Alejandro Giammattei, que a su vez permitió la conformación de 19 fuerzas políticas representadas en el Congreso.

Otros de los problemas de las pasadas elecciones fue la no inscripción a último minuto de algunos candidatos presidenciales que aglutinaban a buena parte de los electores y los múltiples procesos de cancelación que enfrentan agrupaciones políticas, quienes han corrido con suerte porque a raíz de la pandemia estos procesos permanecen congelados.

Posible retroceso y nuevas tecnologías

El trabajo que tiene la Comisión de Asuntos Electorales es amplio para poder tener en el tiempo establecido el borrador de reformas, pero la decisión, a criterio del diputado Walter Félix, del bloque Urng – Maíz, no fue tomada bajo el consenso de todos sus integrantes, porque sospecha que se buscarán impulsar cambios que vendrían a debilitar el trabajo del TSE.

“Lo que hicieron en esa última reunión es que la presidenta tomó la decisión, ella dice que tiene el apoyo de 14 diputados más pero aún no me entregan el acta, yo lo que pienso es que le están apuntando a reformar tres temas; el control y fiscalización financiera del TSE a las campañas electorales, lo relacionado a la regulación de la propaganda electoral y el funcionamiento de los partidos políticos, temas que aunque no se han dicho (públicamente) están en el tapete”, explicó Félix.

Por su parte el diputado Rodolfo Neutze, del bloque Creo, añadió que el único objetivo de la comisión es afinar una propuesta, ver que sugerencias siguen vigentes y cuales ya quedaron desactualizadas para dejar de arrastrar propuestas de ley que ya no serían viables. A su criterio tendrían que incluirse aspectos que fomenten la participación de los jóvenes en los procesos de votación e incluir el uso de las nuevas tecnologías.

“Yo le diría que hay muchas cosas puntuales que hay que hacer, una revisión exhaustiva del proceso de asambleas internas de los partidos, hay muchos temas a cambiar sobre todo para garantizar la participación de los jóvenes que en la última elección vimos que ni siquiera se empadronaron, creo que también es importante empezar a ver opciones que han funcionado en otros países, de votos que puedan utilizar la tecnología”, señaló Neutze.

La fiscalización será clave

La mayoría de ciudadanos no tiene una buena percepción de los funcionarios de Guatemala según explicó Emilio Ruíz, analista político de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asies), por lo cual es necesario que no se debiliten aspectos de fiscalización que le permiten ahora al TSE tener un poco de controle en aspectos cruciales como lo es el financiamiento político.

“Es un retroceso reformar temas de fiscalización, tanto la manera como pautan ahora los partidos políticos, ambas estaban enfocadas en crear un ambiente más competitivo y justo, sería quitarle esos dientes y herramientas que ya tiene el TSE para poder controlar a los partidos donde se han infiltrado ciertos grupos, narcotráfico y etc, que ha afectado el funcionamiento de los partidos que se traduce después al funcionamiento legislativo y de otras instituciones”, argumentó el experto.

Aunque para tener una buena reforma a la ley electoral es necesaria que todas las bancadas del Congreso demuestren madurez política, según las apreciaciones de Geidy de Mata, del Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos (Ipnusac).

“Es bien complejo el tema porque el congreso al aprobar reformas a la ley electoral tendrían que tener mucha madurez política para autorregularse, pero una forma sería tener partidos con estructuras permanentes, que sean instancias democráticas, con elecciones primarias, y tratar de fortalecer esa fiscalización por todos los procesos de cancelación que enfrentaron partidos por no transparentar gastos de campaña”, precisó.

La clave para que cualquier proceso de reformas, incluida la ley electoral, es una discusión abierta, pública, con tiempo y no a la carrera que dé pie a posibles errores que podrían dejar vacíos en una norma crucial para el ejercicio democrático de nuestro país donde sigue ausente la participación de jóvenes e impulsar a mujeres en puestos clave de gobierno.