Liga Árabe llevará la resolución de Jerusalén a la Asamblea General de la ONU

La Liga Árabe llevará ante Naciones Unidas la resolución sobre el reconocimiento que Estados Unidos (EE. UU.) hizo de Jerusalén como la capital de Israel. 

La Liga Árabe buscará que la Asamblea General de la ONU conozca los reclamos por el reconocimiento de EE. UU. sobre Jerusalén como capital de Israel. (Foto Prensa Libre: EFE)
La Liga Árabe buscará que la Asamblea General de la ONU conozca los reclamos por el reconocimiento de EE. UU. sobre Jerusalén como capital de Israel. (Foto Prensa Libre: EFE)

Los países árabes llevarán el proyecto de resolución sobre Jerusalén, vetado por EE. UU. en el Consejo de Seguridad de la ONU, a la Asamblea General de ese organismo, afirmó hoy el secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Abulgueit.


De este modo, los países árabes tratarán de que la Asamblea General apruebe la resolución, que pide a EE.UU. dar marcha atrás al reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel, como un mensaje de “unión por la paz”, que sea vinculante para todos los organismos de la ONU.

En declaraciones a periodistas, Abulgueit expresó su “extrema indignación” por el veto de EE.UU. a la resolución, frente a 14 votos favorables, lo que consideró un “desafío flagrante” ante “un caso raro de consenso” internacional.

El presidente estadounidense, Donald Trump, reconoció este mes a Jerusalén como capital israelí, rompiendo décadas de consenso internacional, según el cual el estatus final de la ciudad debe ser acordado en un proceso de paz entre israelíes y palestinos.

Comunidad árabe en Brasil durante una manifestación en contra de la decisión de Trump de reconocer a Jerusalén como capital de Israel. (Foto Prensa Libre: EFE)

La resolución vetada por EE. UU. reiteraba la doctrina de la ONU sobre Jerusalén y lamentaba las “recientes decisiones” sobre el estatus de la ciudad, en referencia a la medida de Trump.

Además, pedía rescindir toda decisión contraria a lo fijado por Naciones Unidas con respecto a Jerusalén y específicamente llamaba a los Estados a evitar establecer misiones diplomáticas en la ciudad.

EE.UU. se quedó totalmente solo en su oposición al texto, pues los demás miembros del Consejo de Seguridad lo respaldaron, incluidos aliados de Washington como el Reino Unido y Francia.