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Una oportunidad de desarrollo posible

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El ingreso de turistas a Guatemala aumentó 6% en el 2019 respecto de lo reportado en el año anterior, un dato que no solo debe ser motivo de alegría para quienes están directamente involucrados en esta actividad económica, sino que debe ser motivo de orgullo para todos los guatemaltecos que anhelan que nuestro país sea un lugar con mayores oportunidades de desarrollo en condiciones dignas y justas.

Los datos del Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat) afirman que del 1 de enero al 31 de diciembre del 2019 ingresaron dos millones 559 mil 599 visitantes, una cifra récord, con 153 mil 697 personas más que el año anterior. Antigua Guatemala fue el lugar preferido por los turistas, seguido por Atitlán, Quetzaltenango, las playas del Pacífico y el resto del occidente del país. Petén, Esquipulas, Izabal y Retalhuleu también destacaron entre los destinos favoritos, aunque con números menores.

Todo indica que el turismo podría volver a crecer en el 2020 entre 6 y 10 por ciento, como consecuencia de varios de muchos factores, por lo que vale la pena revisar hacia dónde se deben encaminar los esfuerzos para mantener las cosas buenas que se están haciendo y para innovar en otras áreas que podrían ser oportunidades para generar ingresos y desarrollo con pasos firmes en beneficio de los guatemaltecos.

La enorme riqueza natural, histórica y patrimonial que posee el país es una de las principales razones por las que un turista decide visitar Guatemala, por lo que merecen ser cuidados de la mejor forma posible, pero también poner atención a los otros ingredientes, como tecnología, servicios, seguridad y capacitación a todo nivel.

Guatemala aún es una joya sin explotar plenamente en materia turística, por lo que requiere de visión estratégica para alejar amenazas como la corrupción y el crecimiento demográfico desordenado, así como apoyar a instituciones como el Inguat en concretar la inversión en nichos de mercado turístico innovadores.

Otra inversión necesaria es la que permitirá la transformación de las comunidades que poseen los atractivos naturales, pero que además de infraestructura básica adecuada requieren recursos humanos calificados para atender a los visitantes. Un punto adicional a tomar en cuenta es la seguridad que debe brindarse a los visitantes, pues a medida que se alejan de los centros urbanos los riesgos aumentan.

Un reto para las nuevas autoridades será continuar y aspirar a superar el trabajo hecho por medio de las cinco acciones prioritarias que el sector turismo ha trazado en los últimos años, y que empiezan por el mantenimiento de campañas de mercadeo para que cada vez más personas vean a Guatemala como destino turístico. También, seguir con las mesas de trabajo que buscan potencializar destinos de diferentes segmentos, incluyendo los de cultura, gastronomía, bodas y naturaleza.

Debe seguir el desarrollo de destinos por medio de alianzas con las municipalidades, para que se desarrollen planes que creen conciencia en autoridades, actores de la sociedad civil, iniciativa privada y vecinos sobre la importancia de cuidar y desarrollar los destinos, pues si algo hay que tener claro es que los mejores guardianes del país de la eterna primavera son los guatemaltecos.