Hagamos la diferencia

Infraestructura vial deplorable

Samuel Reyes Gómez samreygo@yahoo.com

Soy amante de viajar por el interior de la República. En cada rincón de la Nación encuentra uno sorpresas, por la variabilidad que en este país podemos encontrar, pues es multicultural, plurilingüe y con biodiversidad impresionante. Además de los viajes por rutinas de trabajo, aprovecho algunos feriados para descansar en lugares alejados de la ciudad y/o conocer el área rural. Durante la Semana Santa aproveché para viajar al occidente y norte del país. El viaje que realizamos con mi familia fue: Guatemala, San Andrés Xecul, Totonicapán, Huehuetenango, el área de los Cuchumatanes, San Juan Ixcoy, Soloma, Santa Eulalia, San Mateo Ixtatán, Barillas, Playa Grande, Franja Transversal del Norte, Ixcán, Cobán, Purulhá, Salamá, San Miguel Chicaj y Rabinal, para llegar a El Chol, de donde somos originarios. Este viaje me permitió conocer el estado lamentable de las carreteras en esa área. Viajar de Quetzaltenango a Huehuetenango se convierte en una verdadera pesadilla, el asfalto está prácticamente destruido, los vehículos para librar los baches transitan en zigzag.

En el área de los Cuchumatanes hacia Barillas, el estado de la carretera aumenta en deterioro. Por momentos ya no se distingue si existe asfalto y los agujeros son de mayor dimensión. De San Mateo Ixtatán hacia Barillas no existe asfalto. Lo que sí es un desastre completo es la carretera entre Barillas y la Franja Transversal del Norte. Aparte de los baches, la cantidad de piedras hace parecer que se está conduciendo a través de un río seco. Celebramos cuando salimos a la Franja Transversal; pensamos que habíamos concluido el mal camino. Nos detuvimos un rato, nos estiramos y continuamos el viaje. Grande fue nuestra sorpresa cuando después de recorrer pocos kilómetros en una carretera en buen estado caímos abruptamente, de nuevo, a carretera de terracería, que se prolongó por algunos kilómetros. Esto se repitió en tres trayectos más. Por fin llegamos a Playa Grande. El Paso frente a la Laguna Lachúa es también de terracería. La carretera volvió a presentar deterioro entre la Franja Transversal, Cobán y Rabinal. De nuevo nos encontramos con carretera de terracería en muy mal estado entre Rabinal y El Chol. A la par del puente Bailey, colocado como emergencia sobre el río Motagua en Concuá, límite de Baja Verapaz con Guatemala, se principió a construir un puente, obra que se quedó abandonada desde hace muchos años. Los trabajos de pavimentación entre Rabinal y Concuá fueron abandonados desde que inició el gobierno de Jimmy Morales. La condición se repite en todo el país; las carreteras de la costa sur están intransitables, y para Oriente también. Podemos observar la escasa planificación en la construcción de la infraestructura vial, los tramos de construcción son intermitentes y algunos tramos abandonados. Invitamos al presidente a realizar un recorrido parecido para que conozca el estado actual de nuestras carreteras.

El trabajo del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda, en este gobierno, ha sido en extremo ineficiente, ineficaz, sin planificación y poco transparente. La infraestructura vial a nivel nacional está colapsada. No se ha realizado mantenimiento ni se ha continuado con la pavimentación de algunos tramos iniciados en los gobiernos anteriores, salvo raras excepciones, como la carretera al Atlántico, en donde el Gobierno de Taiwán ha estado apoyando.

En el ENADE-2017 se presentó una propuesta para desarrollar infraestructura vial. Puede revisarse en el siguiente enlace: http://www.fundesa.org.gt/content/files/publicaciones/ENADE-2017—Infraestructura-para-el-Desarrollo-020817.pdf.

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