Opinión

Liberal sin neo

Muchos jugadores y panorama complejo

Fritz Thomas

Fritz Thomas

Estamos a poco más de seis meses de la convocatoria a las elecciones de 2019 y los partidos y aspirantes se apresuran a organizarse y cumplir con los complejos requisitos de ley y disposiciones del Tribunal Supremo Electoral (TSE). La posible cancelación del FCN, el partido oficial, amenaza con sacudir la correlación de fuerzas en el Congreso e introduce incertidumbre.

Las reglas del próximo proceso electoral serán distintas. En primer lugar, se realizarán más temprano en el año; la convocatoria a elecciones será en enero 2019 y las elecciones de primera vuelta serán en junio. Esto favorece en gran parte a los candidatos mejor conocidos ya que habrá menos tiempo para promover el conocimiento de imagen. Un cambio importante es que los partidos políticos no podrán contratar y pautar publicidad libremente, todo el tema de pauta será administrado y pagado por el TSE, es decir, por los tributarios. Esto ha causado molestia en los medios, ya que el TSE pagará solamente 20% de la tarifa normal. En teoría, todos los partidos que participen en la contienda tendrán acceso al mismo tiempo publicitario. No está del todo claro como el TSE logrará esta “igualdad” de pauta publicitaria y podría ser una potencial fuente de sesgo. Alguien dijo que estas serán las elecciones más pobres; los aportes financieros y el gasto de los partidos están altamente monitoreados y controlados. En vista de los acontecimientos en meses pasados, nadie quiere dar un centavo, por el riesgo que implica. Otro factor es que los migrantes en EE. UU. podrán votar por candidato presidencial.

Hay una gran atomización por el número de organizaciones políticas. Según datos del TSE, hay 25 partidos políticos inscritos, tres de ellos suspendidos. La Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) tiene la mayor cantidad de afiliados, aproximadamente 92 mil, que es más del doble del que le sigue, el Partido de Avanzada Nacional (PAN), con cerca de 43 mil, seguido por Vamos con 35.8 mil, y la Gana con 32 mil. El resto de los partidos tiene entre 23 y 28 mil afiliados, aproximadamente. Este gran número de partidos representa un ancho abanico ideológico y muchos de ellos giran en torno a personas o líderes específicos. Todos se apresuran a cumplir con el complicado andamiaje de asambleas municipales, departamentales y nacionales, para mantenerse en regla y poder participar en el próximo proceso. De la información disponible en las páginas web o literatura de los partidos, hay muy poco sobre postura ideológica y principios. No es difícil, sin embargo, distinguir, por ejemplo, entre Winaq, Convergencia y URNG a la izquierda del espectro y Viva, Creo y PLG, del otro lado.

Además de los 25 partidos inscritos, hay 10 comités para la constitución de partidos políticos, algunos en la recta final, como el partido de Codeca, Movimiento Para la Liberación de los Pueblos (MLP), Avanza, el Partido Humanista de Guatemala (PHG) y Semilla. Son conocidas las actividades ilegales y las formas cómo se agencia de fondos Codeca y será interesante ver si el corto brazo de ley tendrá algo que decir sobre su eventual partido político. Si no respetan la ley ahora, no puede esperarse que la respeten en el proceso político y menos en el Gobierno.

Podría haber más de 30 partidos participando en la próxima contienda. A esto hay que sumar el gran número de jugadores que no participan en el proceso directamente, pero son actores políticos importantes, como las ONG, el MP, la Cicig, el PDH y por supuesto, la Corte de Constitucionalidad, que tiene capacidad y disposición para revolver el río de manera arbitraria.