Eric Olson: “Guatemala tiene la oportunidad de posicionarse como ejemplo en la región”

Si el país cumple en la lucha contra la corrupción podría obtener beneficios, dice analista de importante centro de pensamiento de EE. UU.

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El pasado 7 de junio la vicepresidenta Kamala Harris vistió Guatemala y se reunió con el presidente Alejandro Giammattie y con sectores sociales. (Foto Prensa Libre. AFP)
El pasado 7 de junio la vicepresidenta Kamala Harris vistió Guatemala y se reunió con el presidente Alejandro Giammattie y con sectores sociales. (Foto Prensa Libre. AFP)

Eric Olson, director de políticas e iniciativas estratégicas de la Fundación Internacional de Seattle, con sede en EE. UU., considera positivos los resultados de la visita a Guatemala de la vicepresidenta de aquel país, Kamala Harris, toda vez que no fue un tradicional encuentro diplomático en el que se relegan o no se abordan los problemas de fondo.

Olson, quien es un experto de años en la ayuda que la potencia del norte ha dado a Centroamérica, expuso que Guatemala tiene que aprovechar la oportunidad que le da EE. UU. de encabezar la lucha contra la corrupción en la región puesto que eso se traduciría en beneficios para el país, todo lo contrario, a si la rechaza.

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—¿Cómo califica los resultados de la visita de la vicepresidenta Harris a Guatemala?

—El balance es positivo. Claro, hay algunas cosas que a mi no me gustaron, pero es obvio que ella tenía clara su misión y lo que tenía que hacer y lo hizo. Estaba preocupado de que el viaje se manejara de una forma tradicional de la diplomacia, donde las personas de alto nivel se sonríen y dicen que todo está de maravilla. Kamala Harris entiende que la corrupción y debilidad instituciona de Guatemala es una preocupación para EE. UU. y se tomó la molestia de comunicarlo en persona y francamente al presidente —Alejandro— Giammattei. Además, es inusual que una persona busque un encuentro con la sociedad civil en una gira de menos de 24 horas, y ella lo hizo, para escucharlos.

—¿Qué es lo que más destaca de esta visita?

—Ella lo mencionó en la conferencia de prensa, la corrupción, los ataques contra los jueces y fiscales que combaten la corrupción… eso normalmente los diplomáticos lo dejan de lado, pero ella no lo hizo y lo mencionó abiertamente, y creo que ella intentó comunicar que para EE. UU. es muy importante continuar con el trabajo de la Feci (Fiscalía Especial contra la Impunidad) y de los tribunales de alto riesgo. Esos temas en el pasado se trataban a puerta cerrada y no se mencionaban públicamente y ahora sí.

—Acerca de la fuerza de tarea contra la corrupción ¿Cree que tenga el apoyo del Gobierno, sería funcional sin este respaldo?

—Yo creo que la fuerza de tarea está diseñada para trabajar directamente con los operadores de justicia. Yo entiendo que quizás no le guste al presidente Giammattei que se haga así, y claro, él lo puede impedir, pero sería una señal muy negativa para EE. UU. que se impidiera una cooperación técnica entre las fiscalías de EE. UU. y la de Guatemala sobre el combate a la corrupción.

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Partimos de la visión de que uno de los temas que inhibe el crecimiento económico, la estabilidad y prosperidad de Centroamérica es el alto nivel de corrupción y captura del Estado por las fuerzas criminales, a ellos claro que no les va a gustar, pero sí es un tema central para EE. UU. y este gobierno.

¿Cree que el Gobierno de EE. UU. confía en el de Guatemala?

—Hay un viejo dicho en la política de EE. UU.: confiar, pero verificar. No es solo de confiar de ellos y dar la espalda, y creo que la historia ha sido, en el caso de Guatemala, que muchas veces hay compromisos, los presidentes, políticos y ministros se comprometen a cosas, pero luego no cumplen, eso está documentado. Entonces, no se trata solo de confiar, sino de verificar el cumplimiento de los acuerdos y compromisos que el propio Estado de Guatemala ha asumido en el contexto de la Carta Democrática y la Convención Interamericana contra la Corrupción. Esos compromisos que el Estado de Guatemala asumió, pues hay que verificar que se continúe en ese sentido.

—¿Esta visita puede ser aprovechada por el Gobierno de Guatemala o el país en general?

—Yo esperaría que sí, que los líderes de Guatemala, del Congreso de la iniciativa privadas vieran esto como una oportunidad, pero si se van a resistir y a atacar y no van a cumplir en la agenda que se propone de combate a la corrupción e impunidad pues ellos van a salir como un mal ejemplo. Se podría aprovechar la oportunidad de posicionar a Guatemala como un buen ejemplo entre los países del Triángulo Norte, pero está por verse, no me queda claro si esas personas o autoridades van a aprovechar esta oportunidad. El Departamento de Estado ha sido claro de que van a empezar con Guatemala a ver qué se logra y eso es una gran oportunidad.

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—¿Esta cooperación podría transformarse para Guatemala en beneficios más directos, por ejemplo, un TPS?

—Creo que sí hay esa posibilidad. Si hay un compromiso real, no solo promesa en la lucha contra la corrupción, puede haber beneficios para Guatemala. Desde ya se ofrecen incentivos para la buena conducción del Estado guatemalteco, pero yo creo que puede haber más, como usted dice el TPS o las visas para trabajadores temporales.

—Y en contraparte ¿Qué puede pasar si Guatemala no cumple? Algunos han mencionado sanciones arancelarias, inclusive ¿Es posible llegar a esto?

—Hoy por hoy no se habla de eso, pero no lo descarto. Si Guatemala continúa en el camino de la impunidad y si el Congreso continúa aprobando leyes de impunidad, yo veo factible que EE. UU. empiece a considerar más acciones, llamémosle punitivas. Obviamente Guatemala está en su soberano derecho de tomar estas decisiones, pero si lo hace y sigue en el camino de la impunidad y de violación de derechos humanos… ahí tampoco EE. UU. tiene que participar y puede decidir tomar otra dirección y camino, y ahí perdería el pueblo guatemalteco.

Giammattei dijo estar de acuerdo en combatir contra la corrupción, durante la visita de Harris. (Foto Prensa Libre: AFP)

—¿Cómo cree que ve esto EE. UU.? La migración es un tema políticamente muy importante ¿Cree que no pueden darse el lujo de fallar con Guatemala?

—Depende que entiende con fallar. No es fallar, creo que están definiendo una nueva lógica y política y con una visión de EE. UU. muy contraria a la que presentó Donald Trump. Creo que existe el deseo de trabajar con Guatemala para responder a los factores que impulsan la migración y por eso es bastante bueno que la vicepresidenta Harris haya hablado de esos temas. Creo que este viaje claramente fue con la idea de empezar a comunicar y también ha entender más claramente las limitaciones y hasta qué punto el Gobierno de Guatemala está dispuesto a trabajar con ellos, no solo lo migratorio, sino en combatir la corrupción.

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—EE. UU. ha dado US$1 mil 600 millones en 10 años, sin mayores resultados ¿Cree que también es una oportunidad para rediseñar la estrategia de apoyo?

—Sin lugar a duda, es una gran oportunidad, creo que todos reconocemos que la cooperación de EE. UU. es muy importante, pero hay que repensar los mecanismos que se usan y priorizar los temas en esta cooperación, así que es un buen momento para ello, para todos, de redefinición y rearticulación de la nueva estrategia y eso, creo, es lo que se está haciendo.

—Y debería haber metas sustanciales que deberían poder medirse

—En lo particular creo que la estrategia está cambiando, ya no es solamente abrazos y besos y les damos un cheque en blanco a ver qué hacen con eso. Eso se acabó, ahora están hablando de una asistencia y cooperación limitada, siendo que hay tanta preocupación con la corrupción que hablan más de apoyo a la sociedad civil porque no hay mucha confianza en la capacidad de los gobiernos de administrar y utilizar correctamente la ayuda. La vicepresidenta Harris anticipó muchas cosas y empezó a dar a conocer la visión, y, como se ha dicho, ha dejado varias personas y sectores molestos, pero es realmente la nueva realidad.

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—Al inicio de la plática dijo que hubo algunas cosas que no le gustaron ¿Cuáles fueron?

—Es una visión personal. Sigo pensando todavía que hay una visión de control de la migración basado en las fronteras y francamente el problema de la migración no se va a solucionar en la frontera, lo intentó hacer Trump con el muro y sus amenazas, pero finalmente no resultó como lo había esperado. Es importante que el Gobierno de Joe Biden no repita una visión de control migratorio desde las fronteras.

Durante su visita de menos de 24 horas, Kamala Harris se reunió con sectores de la sociedad civil. (Foto Prensa Libre: AFP)

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