La alegría cristiana

Opinión

El cristianismo es una religión triste, dicen sus críticos.  Y a veces, algunos que se dicen cristianos viven su religión en una actitud de tristeza.  Esto pudo ser más frecuente antes que ahora.  Pero ni antes ni ahora la tristeza es constitutiva de la fe cristiana.  Más bien lo contrario es cierto.  Los hombres y mujeres verdaderamente santos transpiran alegría.  El evangelio es, literalmente, un buen anuncio que produce alegría en quien lo escucha y lo acoge.  El libro de los Hechos de los Apóstoles da testimonio constante de la alegría que dejaba el anuncio del evangelio en quienes lo recibían en los inicios de la expansión de la fe cristiana.

Domino´s Pizza vuelve con la Cuponera

Economía

Domino’s Guatemala, ha lanzando por séptimo año consecutivo su reconocida cuponera Pizza’N Love, como una de sus más importantes acciones de Responsabilidad Social Empresarial.

Alégrense

Opinión

Conocido en la Liturgia clásica el nombre latino “gaudete” (“alegraos” o “alégrense”, en traducción latinoamericana), el tercer domingo de Adviento hace una llamada al gozo por la cercanía de Aquel que viene a traer la alegría verdadera. Sin embargo, hoy existe un cierto “analfabetismo” de la identidad real de la alegría que, en este sentido puede coincidir con la vivencia de la “felicidad”: esta es un estado, y la alegría es su expresión… pero, ¿qué son ambas? Empañados por el materialismo —especialmente en estos tiempos de comercio en que se logra el 60% de la ganancia anual, por aquellos que no hablan del nacimiento de Cristo, sino de “felices fiestas”—, ambos conceptos necesitan ser siempre “reestrenados”.