Rostro doliente atrae a miles a las calles

Comunitario

Para ver los ecos gravitacionales del fervor guatemalteco en otra época no hacía falta comprobar la teoría de Einstein: tan solo se necesitaba esperar el primer domingo de Cuaresma para encontrar la devoción  de otros tiempos puesta nuevamente de manifiesto, en este caso en la procesión de Jesús del Consuelo, del Templo La Recolección, que este año cumple 60 años de haber sido consagrado.