Salud y Familia

A pesar de sus beneficios, la meditación resulta difícil de alcanzar para algunas personas

Aunque todas las personas sabemos meditar, la posibilidad de inducir estos momentos de conexión interior no siempre resulta en algo sencillo por factores culturales y prejuicios.

A pesar de sus beneficios, la meditación resulta difícil de alcanzar para algunas personas

El acto de meditar implica una desconexión temporal de lo que nos satura en un mundo veloz. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

La necesidad por una conexión personal y trascendental tiene cada vez más auge dentro de las esferas sociales. Tendencias como el movimiento slow-life o el mindfulness han dado pauta a la consideración transformadora de las exploraciones interiores y su capacidad por develar las consecuencias de un mundo que atestigua su propio desgaste y ruina.

En ese sentido destacan las posibilidades contemplativas y relajantes como las que rodean a la meditación. Pero ¿qué significa esto y qué se necesita para lograrlo?

Según el sitio médico Mayo Clinic, la meditación se ha considerado como una manera de profundizar en “la comprensión de lo sagrado y las fuerzas místicas en la vida”. La misma plataforma aduce que esta práctica ha cambiado con los años y que además de ser propuesta por varios autores como una “medicina complementaria para mente y cuerpo”, también suele generar un estado de “relajamiento profundo y una mente tranquila”.

La meditación puede ponerse en práctica a través de ejercicios de concentración y desconexión donde entran en la dinámica la respiración profunda, así como la atención puesta en el cuerpo y la repetición de mantras, ideas y reflexiones.

Aunque se trata de una posibilidad al alcance de todas las personas, según propone Mayo Clinic, lo cierto es que no todas pueden llegar fácilmente a concentrarse. Según apunta Mayo Clinic, es común que la mente divague, por lo que en los momentos de meditación es importante volver al “objeto, la sensación, o el movimiento”.

Ante la duda sobre por qué meditar resulta complejo, también destacaría preguntarse si esta práctica es entonces una capacidad que solo pueden desarrollar algunos. 

Mayana González, terapeuta alternativa que sostiene una práctica holística, asegura que todas las personas tenemos la capacidad de meditar, sin embargo, no todas sabemos inducirla. González anota que para alcanzar estados meditativos se necesita una apuesta por el desprendimiento de lo cotidiano.

“La práctica de la meditación es un entrenamiento mental en el que podemos desaprender y expandirnos. Es una herramienta que nos habilita, a través de diferentes técnicas, a acallar nuestro ruido mental para que podamos entrar en frecuencias que permiten a nuestro cerebro acceder a estados y formas de percibir más elevadas, que en las que nos solemos manejar en el día a día“, comparte la terapeuta.

A pesar de sus beneficios, la meditación resulta difícil de alcanzar para algunas personas
Meditar puede llevarnos a la comprensión de lo sagrado y las fuerzas místicas en la vida. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

A decir de la psicóloga clínica Nissely Herrera, la meditación es un práctica, así como una capacidad que se desarrolla a medida que las personas entienden las posibilidades profundas que esta herramienta psicológica y espiritual implica. Sin embargo, este entendimiento no llega automáticamente para todos.

Herrera explica que, al momento de hablar sobre la “capacidad” hay una referencia a un componente que incluye también las posibilidades natas de cada persona. Lo que para unos es posible, para otros quizá no lo será obligatoriamente.

“No para todos es una capacidad o no para todos es natural. Es una practica que puede hacerse habitual. Esto es importante porque uno de los grandes prejuicios de la meditación es cómo se ve. Se ha llegado a creer que esta tiene que verse dentro de una vida completamente espiritual”, sostiene la psicóloga.

Por qué cuesta llegar a la meditación

Mayana González comenta que la dificultad a la hora de meditar responde muchas veces a que las personas que están aproximándose a esta herramienta, no han escuchado antes de la misma y por ende, no la comprenden. Otra razón loable tiene que ver con la falta de experiencia, que como cualquier actividad que se realiza por primera vez, supone obstáculos en medida que se va aprendiendo. 

Otra de las explicaciones sobre por qué cuesta meditar responde a una falta socialización de este acto. González comparte que frente a una vida en la que estamos acostumbrados a pensar y actuar de una misma manera, hacer nuevos caminos neuronales para crear nuevas formas de pensamiento requiere repetición constante para poder cobrar fuerza.

A pesar de sus beneficios, la meditación resulta difícil de alcanzar para algunas personas
Para alcanzar estados meditativos se necesita una apuesta por el desprendimiento de lo cotidiano. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

Nissely Herrera añade que hay personas quienes requieren más movimiento, por lo que al necesitar contemplación y calma pueden verse desafiados en la meditación. Asimismo, la psicóloga explica que uno de los elementos que influyen en el reto por comprender la meditación yace en la dificultad por desacelerar un mundo veloz.

“La meditación está dirigida en volver al ser y a muchos se les hace complejo entenderlo porque se nos ha enseñado que lo más importante es producir y hacer. En una sociedad que está enfocada en la productividad y en el multitasking, el valor personal está basado en que tanto puede hacer o poseer. Entonces, incluir la meditación ahí puede ser un reto muy grande“, explica Herrera.

De acuerdo con Mayana González aunque las personas vean un desafío en la meditación, todas las personas hemos logrado meditar más de una vez en la vida. 

“Solemos hacerlo sin darnos cuenta cuando practicamos las cosas que amamos y nos apasionan. Ocurre cuando practicamos un oficio, un deporte o un arte en el que podemos estar completamente presentes. Nos desconectamos del mundo externo y nos vamos a nuestro silencio interior y conectamos con nuestro ser esencial de maneras que son difíciles de describir“, agrega la terapeuta.

Libros para aprender a meditar

Ante la dificultad que puede suponer adentrarse en la meditación, las especialistas comparten algunos libros que pueden ayudar a comprender la importancia de esta práctica.

  • La biología del presente de Sergi Torres y David del Rosario
  • El arte de estar sanos de Omar Morales
  • Mindfulness – 7 principios para sanar y reinventar tu vida de Adrián Jaime
  • Plenamente de Andrés Martín Asuero
  • Un curso de milagros de Foundation for Inner Peace
  • Ser paz de Thích Nhất Hạnh
  • Metahumano: Desatando tu potencial infinito de Deepak Chopra M.D.
  • Deja de ser Tú de Joe Dispenza

ESCRITO POR:

Alejandro Ortiz

Periodista de Prensa Libre especializado en temas sobre cultura y bienestar, con 5 años de experiencia.