¿Cómo puede el alcohol perjudicar sus ciclos de sueño?

Muchas personas desconocen los problemas de sueño que el exceso de alcohol provoca, el cual interfiere con la actividad cerebral.

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(Foto Prensa Libre: Servicios).
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Dormir y descansar lo suficiente influye positivamente en la salud, pues mejora el rendimiento, la salud del corazón; una persona descansada es más organizada, está de buen humor y mejora la capacidad de aprendizaje.

Son ocho horas de descanso las que las personas necesitan cada día, de manera que pueda levantarse con un ánimo renovado para realizar las actividades cotidianas, dice Donald Mejicanos, neurólogo.

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Al tener un descanso reparador, “la persona tiene su estado mental al cien por ciento y puede rendir en conocimiento, memoria y sin ningún tipo de molestia, como la que podría presentar una persona que no ha descansado”, agrega Mejicanos.

¿Alcohol para dormir?

Algunas personas beben una copa de vino antes de dormir, ya que el alcohol tiene un efecto ansiolítico (disminuye los síntomas de ansiedad), y le permite relajarse, de manera que puede conciliar el sueño con mayor rapidez.

De acuerdo con Mejicanos, aunque muchas personas tengan la percepción de que beber alcohol le producirá sueño, este es irregular.

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Asimismo, el alcohol es una sustancia diurética (provoca la eliminación de agua y electrolitos únicamente mediante la orina), e impide que el cerebro libere vasopresina, una hormona antidiurética que “se produce cuando el cerebro interpreta que el cuerpo necesita conservar agua y no se deshidrate”, explica Gustavo Alfaro, urólogo.

Es decir, al no ser liberada la vasopresina, el bebedor necesitará ir más veces al baño, interrumpiendo constantemente el descanso.

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“Según la cantidad de líquidos que ingiera, el paciente tiende a orinar más, por lo tanto, duerme menos porque debe levantarse más veces durante la noche”, dice Mejicanos.

Además, Alfaro agrega que todo tóxico pasa a través de los riñones, que son un filtro, y, “cuando el alcohol pasa por la vía urinaria, si está inflamada, puede irritarse más y causar dolor”.

Etapas del sueño

En las ocho horas de descanso, el ciclo del sueño sucede entre 4 y 5 veces, y está compuesto por cinco etapas:

  • Etapa 1

En esta, el sueño y más liviano y es posible despertar con facilidad. Si ha percibido la sensación de estar cayendo, sucede en esta etapa del ciclo del sueño, acompañada de contracciones musculares.

  • Etapa 2

Aquí, el movimiento ocular se detiene y las ondas cerebrales se vuelven más lentas. Ocasionalmente, hay ondas cerebrales rápidas.

  • Etapa 3

Aquí aparecen las ondas delta, que son extremadamente lentas, y se intercalan con ondas más pequeñas y rápidas.

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  • Etapa 4

En la etapa 3 y en la etapa 4, es cuando se da el sueño profundo. En esta etapa, se producen, en su mayoría, las ondas delta; además, no hay movimiento ocular ni muscular.

  • REM

REM, del inglés Rapid Eye Movement, o, en español, MOR (Movimientos Oculares Rápidos), es la etapa en la que los ojos se agitan, aumenta el ritmo cardíaco y las extremidades se paralizan.

Aquí es donde se sueña y se da el proceso de almacenamiento de recuerdos y de aprendizaje. De acuerdo con Mejicanos, esta etapa inicia a los noventa minutos del sueño.

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El alcohol y sus efectos en el sueño

Cuando una persona bebe alcohol, se produce un efecto irregular en el sueño, dice Mejicanos, refiriéndose a la producción de las ondas alfa. “Es un efecto similar a las personas que no duermen tranquilas”, añade, y explica que, contrario a tener un sueño reparador, la persona que se excede en alcohol tiene pesadillas y despierta con dolor muscular. A este sueño se le denomina “delta-alfa”.

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El sueño se ve interrumpido a la mitad de la noche y después es difícil conciliarlo, ya que la persona se pone irritable a causa del alcohol y afecta directamente la etapa REM.

Otro de los efectos es la apnea del sueño, es decir, períodos en los cuales la persona no respira. Al no respirar, el oxígeno no entra al organismo; “eso puede llegar a producir, en algunos casos, aumento de la presión arterial, crisis hipertensivas, taquicardia”, dice Mejicanos.

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De igual forma, la falta de entrada de oxígeno al cuerpo puede afectar a los órganos, incluyendo el cerebro. Cuando la persona ya es alcohólica, a largo plazo, también se podría llegar a producir una atrofia cerebral, es decir, la disminución del volumen del cerebro.

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Además de los efectos anteriores, la persona que se excede en alcohol antes de dormir, despierta con alteración de la conducta, irritabilidad y otros síntomas otorgados a raíz de la falta de un sueño reparador.

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“Entre más abuso del alcohol, el efecto empeora. La persona tiende a estar más irritable que dormida”, expresa Mejicanos. Por ello, es recomendable no beber alcohol previo al descanso y, si así fuere, no excederse. Esto dependerá del sexo, el tipo de alcohol, la cantidad que beba y el hábito que tenga.

 

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