¿Toman demasiada cafeína los niños?

Hay pocos datos del consumo de cafeína en la población infantil aunque los últimos que acaban de publicarse apuntan a que los menores podrían estar ingiriendo ‘sobredosis’ de este ingrediente a diario.

Se recomienda controlar la cantidad de cafeína que consumen  los niños.
Se recomienda controlar la cantidad de cafeína que consumen  los niños.

Lluis Serra, presidente de la Academia Española de la Nutrición y Ciencias de la Alimentación aclara que “los excesos en su consumo en pequeños se producen mayoritariamente por la ingesta de productos que contienen cafeína como es el chocolate. Por este motivo recomendamos, como el resto de países de la UE, que los pequeños tomen bebidas sin cafeína”, informó el sitio electrónico elmundo.es.

William Warzk, del Centro Médico de Nebraska en Ohama (EE.UU.), es el autor principal de un ensayo con 228 familias reclutadas de clínicas pediátricas que documenta que el 75 por ciento de los niños de entre cinco y 12 años consumen cafeína en exceso. La media de ingesta diaria es de 52 mg en el grupo de menores de cinco a siete años y hasta de 109 mg diarios, en los de sieta a 12 (una lata de un refresco de cola contiene unos 40 mg de cafeína).

Sin embargo, “y a pesar de que la FDA (agencia estadounidense del medicamento) aún no ha desarrollado guías pediátricas en las que se determine cuánta cantidad deben tomar los niños, existen algunas, como las realizadas en Canadá, que establecen que los niños de cuatro a seis años no ingieran más de 45 mg al día de cafeína, mientras que el límite para los de 10 a 12 años está en no sobrepasar los 62 mg y los 85 mg diarios , respectivamente”, comentan los autores en el trabajo publicado en el último Journal of Pediatrics.

Para el doctor Serra las cantidades encontradas en la investigación son “algo excesivas. Aunque en España no hay guías de consumo infantil de cafeína, sí hay recomendaciones. Creemos que no se deben exceder los 20 a 50 mg. No hay mucha información de su ingesta dentro de nuestras fronteras, pero de momento las pocas evidencias constatan que se mantiene dentro de los límites normales, salvo casos en los que sí se producen excesos y que deben ser consultados”.

La nueva investigación desvela, además, que un mayor consumo “de cafeína se correlaciona con un menor número de horas de sueño en los pequeños”. Sin embargo, y contrariamente a la creencia popular y a pesar, también, de que la cafeína es diurética, “en nuestro estudio no encontramos que su consumo elevara la enuresis (escapes de orina nocturna) infantil”, destacan los autores.

Insisten, además, en que “de acuerdo con los resultados de otros estudios, los niños más mayores son los que más dosis de este ingrediente consumen. En nuestro estudio toman el doble de la cantidad recomendada en las guías canadienses.

Sorprendentemente, su ingesta no se asocia de forma significativa a la enuresis, por lo que suprimir su ingesta de la dieta, un tratamiento típico para los niños afectados, no se sostiene científicamente con estos datos”, añaden.

Recuerdan a los padres “la importancia de vigilar el consumo de cafeína de sus hijos dado su efecto potencialmente negativo sobre el sueño de los niños. Por este motivo, los pediatras de Atención Primaria deberían preguntar a los progenitores sobre los hábitos de ingesta de los pequeños y aconsejarlos”.

El presidente de la Academia Española de la Nutrición y Ciencias de la Alimentación recuerda que “la cafeína en dosis adecuadas no es perjudicial ya que, al parecer, mejora la atención en el colegio y el rendimiento.

Los padres tienen que saber que se trata de un ingrediente de absorción lenta, por lo que tarda tres horas en actuar, de ahí que se recomiende que los niños no ingieran productos que la contengan después de las horas de comer”.