Economía

Empresa instala en Vancouver primer cajero automático de “bitcoins” del mundo

Una empresa de Vancouver instaló hoy en la ciudad canadiense la primera máquina del mundo que dispensa "bitcoins" , la moneda creada en internet y que ha estado vinculada recientemente con actividades ilegales.

Vancouver – A diferencia de divisas reales, las bitcoins no están respaldados o controlados por ningún país o autoridad monetaria, como bancos centrales, pero han ganado popularidad en internet como medio para realizar transacciones.

Los bitcoins son generados por complicadas fórmulas matemáticas para impedir la duplicidad por ordenadores conectados en una red P2P. El límite de generación de bitcoins ha sido establecido en 21 millones de monedas.

El cajero automático ha sido instalado por Mitchell Demeter, fundador de la empresa canadiense Bitcoiniacs, que se dedica al comercio de bitcoins, y de la compañía estadounidense Robocoin.

Bitcoiniacs dijo que el cajero instalado hoy es el primero de una red que será instalada en las principales ciudades canadienses.

La máquina convertirá de forma anónima dólares canadienses en bitcoins que luego pueden ser utilizados para realizar transacciones en internet.

El cajero tiene un límite de cambio de 3,000 dólares canadienses (2.880 dólares estadounidenses) al día, lo que controla escaneando la palma de la mano del usuario.

En la actualidad, un bitcoin está valorado en unos 200 dólares canadienses pero la moneda electrónica ha fluctuado entre poco más de 10 dólares y 250 dólares.

A principios de este mes, las autoridades estadounidenses cerraron el sitio de internet Silk Road al considerar que era utilizado para traficar drogas. Los usuarios de Silk Road utilizaban bitcoins para operar.

Pero el año pasado, las autoridades francesas autorizaron a la empresa Bitcoin-Central a operar como un banco asociado con la entidad financiera Crédit Mutuel.

La moneda fue originalmente ideada en 2008 por un programador apodado Satoshi Nakamoto quien en 2009 “acuñó” el primer grupo de monedas. EFE