Guatemala

Amenazas latentes en verano

Exceso de velocidad, mezcla de alcohol y volante, intoxicación, ahogamiento y delincuencia pueden causar tragedias.

Por Henry Pocasangre

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Semana Santa Tránsito Verano
Las autoridades estiman que a las playas de Puerto de San José lleguen cas un millón de visitantes. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL).
Las autoridades estiman que a las playas de Puerto de San José lleguen cas un millón de visitantes. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL).

L a Semana Santa, que debería dar paso al descanso y la espiritualidad, se ha convertido en un período en el cual los veraneantes pueden perder la vida en tragedias ocasionadas por el exceso de velocidad en las carreteras, el abuso en el consumo de bebidas alcohólicas, bañarse en áreas u horarios prohibidos o víctimas de la violencia que impera en el país.

De acuerdo con el análisis de accidentalidad de la Dirección de Protección Vial (Provial), un alto porcentaje de muertes en la Semana Mayor se deben a los accidentes de tránsito causados por exceso de velocidad.

Érick Lobos, director de esa entidad, explicó que rebasar el límite de velocidad permitido es un factor de muerte para los conductores, quienes abusan de las condiciones de las carreteras y “olvidan que no son autopistas”.

Lobos reconoce que otro riesgo es que, con la nueva tecnología en los automotores, los pilotos ya no se dan cuenta de la velocidad en que se desplazan, y eso genera que no tengan el control de los vehículos, derrapen en las curvas o se salgan de la pista.

“La inexperiencia en conducir y el exceso de velocidad los hace perder el control” añadió.

“La inexperiencia en conducir y el exceso de velocidad los hace perder el control” añadió.

William González, portavoz de los Bomberos Voluntarios, coincidió con Lobos en que los accidentes viales son la primera causa de muerte.

Detalló que por medio de sus 131 compañías en servicio en todo el país han determinado que las carreteras hacia centros turísticos son donde repuntan los accidentes. “No existe cultura de prevención”, enfatizó el socorrista.

Bebidas alcohólicas

Después del exceso de velocidad, la mezcla del volante con el consumo de bebidas alcohólicas causa más tragedias.

En esta temporada los veraneantes ingieren licor de manera irresponsable y conducen en esas condiciones, refirió Lobos.

Edwin Villagrán, vocero de los Bomberos Municipales, aseguró que en la capital, donde ellos tienen cobertura, las llamadas de auxilio aumentan por emergencias viales.

Datos del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) demuestran que en la Semana Santa del 2013 se practicaron 82 necropsias a personas que perdieron la vida por traumatismo tras accidentes, mientras que en el 2014 los casos aumentaron y fueron documentados 104 decesos trágicos.

El Observatorio Nacional de Seguridad del Tránsito, del Departamento de Tránsito de la Policía Nacional Civil, indica que las rutas con más casos reportados son hacia el occidente y el sur del país, en lo que va del año se han producido 22 accidentes en cada una.

En la carretera al Atlántico, el Observatorio contabiliza 18 percances, y en la que de Quetzaltenango lleva a Retalhuleu suman 13, también este año.

Donde ocurren menos accidentes es en la ruta a El Salvador, con nueve, y la carretera entre Chiquimulilla, Santa Rosa, y la Costa Sur, con seis percances, de enero a la fecha.

Dalia Santos, portavoz del Departamento de Tránsito, informó que han constatado que en los cascos urbanos hay más riesgo de incidentes de tránsito que en las carreteras.

“Los registros determinan que los accidentes ocurren, en un 65 por ciento, en los cascos urbanos, y un 35 por ciento, en las carreteras”, expresó.

“Los registros determinan que los accidentes ocurren, en un 65 por ciento, en los cascos urbanos, y un 35 por ciento, en las carreteras”, expresó.

Los cuerpos de socorro y las autoridades de Tránsito señalaron que los días en que hay más riesgo de accidentes son cuando comienza el asueto por la Semana Santa y al concluir, cuando los veraneantes retornan a sus hogares. Miércoles Santo, Sábadode Gloria y Domingo de Resurrección son los más propensos a que haya mayor cantidad de accidentes.

Intoxicación

El alcohol no solo hace estragos en la carreteras, sino también en el organismo de quienes lo consumen.

La ingesta excesiva sin haber comido puede llevar a un envenenamiento por alcohol. Estudios médicos demuestran que tras el consumo excesivo de bebidas etílicas el individuo entra en un estado de inconsciencia hasta llegar a la intoxicación, que puede producir la muerte.

Si existen cinco gramos de alcohol por litro de sangre en el organismo, la persona puede morir, como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio.

La muerte también puede ser producida por asfixia, si el vómito obstruye la tráquea y el individuo está demasiado ebrio para responder.

Según datos del Inacif, en la Semana Mayor del 2013 murieron nueve personas, la misma cantidad que el año pasado, por causas asociadas con el consumo excesivo de alcohol.

González explicó que en esta temporada aumenta la atención médica por dolores estomacales, golpes o accidentes en los sitios de descanso.

Asfixia por sumersión

La cuarta causa recurrente de muerte trágica en Semana Santa es la asfixia por sumersión —ahogamiento—. Los cuerpos de socorro informaron que la razón más frecuentes de este tipo de deceso es que las personas no saben nadar, se meten al agua bajo efectos de licor o se bañan en playas con oleaje peligroso o donde hay alfaque.

Las estadísticas del Inacif reportaron 21 personas muertas por ahogamiento en la Semana Santa del 2013, y el año pasado fallecieron 13 por esa causa.

Criminalidad

La quinta causa de muertes trágicas durante la Semana Mayor son los hechos delincuenciales.

De acuerdo con el vocero de los Bomberos Municipales, en ese período del año se reportan muertes violentas por asaltos y ataques armados.

El Inacif reporta que en la Semana Mayor del 2013 practicó 88 necropsias a víctimas de ataques armados y a 19 que fueron asesinadas con arma blanca.

En el 2014 la cifra de muertos en forma violenta fue de 72, y el número de atacados con arma blanca llegó a 23.

González explicó que otro tipo de acciones violentas son las riñas que ocurren en las playas o centros turísticos, cuando personas bajo efectos de licor discuten y terminan en peleas.

“Hubo casos en que los lugares están muy retirados y nos toca trasladar a los dos conflictivos en la misma ambulancia”, comentó el socorrista.