Internacional

Nasa conmemora 30 aniversario de tragedia del trasbordador Challenger

La agencia espacial estadounidense NASA conmemoró este jueves el 30 aniversario de la tragedia del trasbordador espacial Challenger con la promesa de mantener viva la memoria de los astronautas muertos, ocasión en que reiteró el objetivo de ir a Marte.

Por Washington DC/AFP

Hoy se cumplen 30 años de la tragedia del transbordador Challenger.
Hoy se cumplen 30 años de la tragedia del transbordador Challenger.

Ofrendas florales serán colocadas en el Cementerio Nacional de Arlington, en cerca de la ciudad de Washington, y en el Centro Espacial Kennedy en Florida en memoria de los siete astronuatas que murieron en el Challenger el 28 de enero de 1986, así como en otros desastres espaciales.

“La exploración espacial es uno de los más difíciles esfuerzos que emprendemos y desde el Apolo 1 al Challenger y al Columbia, valientes estadounidenses han hecho su último sacrificio en nuestra búsqueda de ampliar los límites y explorar nuevas fronteras” , dijo en presidente Barack Obama en un comunicado por la conmemoración del Día del Recuerdo en la Nasa.





“Sin embargo, a pesar de los peligros, continuamos para alcanzar las estrellas” , agregó.

“A partir de nuevas asociaciones con la industria privada para el desarrollo de invenciones revolucionarias los estadounidenses iremos con ellos al Sistema Solar y finalmente a Marte; continuaremos nuestra travesía de descubrimiento” , dijo Obama.

Poco después de llegar a la Casa Blanca en el 2009, Obama canceló un programa de la Nasa para regresar a la Luna, diciendo que prefería canalizar esos recursos a una exploración del espacio profundo y dirigida a enviar una misión tripulada a Marte en la década del 2030.

El programa de los trasbordadores espaciales fue formalmente finalizado en 2011 después de trés décadas de llevar astronautas a orbitar la Tierra.

Su fin dejó a Estados Unidos sin vehículos para viajes tripulados al espacio.

Desde entonces, los astronautas del mundo han debido viajar a la Estación Espacial Internacional en cápsulas rusas Soyuz, mientras las compañías privadas Boeing y SpaceX desarrollan sus naves espaciales para usarlas a partir del 2017 y la Nasa se centra en la construcción de su nave Orion para el espacio profundo.

Tragedias espaciales

Entre el jueves y el 1 de febrero se cumple el 49 aniversario del incendio en el murieron los tres tripulantes del Apolo 1, el 30 aniversario del desastre del transbordador Challenger y el decimotercer aniversario de la tragedia del transbordador Columbia.

El 27 de enero de 1967, los tres tripulantes del Apolo 1, Gus Grissom, Ed White y Roger Chaffee, perecieron al producirse un incendio en el módulo de comando durante un ensayo en Cabo Cañaveral.

El 28 de enero de 1986, el transbordador Challenger se desintegró 73 segundos después de despegar cuando iba a cumplir la misión STS 51-L, en la que por primera vez en la historia viajaba un civil, la profesora Christa McAuliffe.

Esa noche, el entonces presidente Ronald Reagan  (1981-1989) tenía previsto dar el discurso sobre el Estado de la Unión, que aplazó debido al luto nacional y en su lugar pronunció un emotivo mensaje, sobre todo dirigido a los niños que estaban viendo el lanzamiento, que tuvo un gran impacto en la sociedad.

El 1 de febrero del 2003, el transbordador Columbia se desintegró al entrar en la atmósfera con sus siete tripulantes, tras 16 días de exitosa misión  (STS-107) , en un accidente que volvió a conmocionar al país.

Con motivo del 30 aniversario del Challenger mañana, el canal National Geographic ha publicado un nuevo documental sobre la tragedia titulado “Challenger Disaster: Lost Tapes”   (El desastre del Challenger: las cintas perdidas) .

El dramático accidente frustró la aspiración de la NASA de enviar civiles al espacio para involucrar a la sociedad en sus exploraciones, recabar apoyo para su costosa financiación y obtener puntos de vista de profesores, periodistas y otros profesionales que pudieran hacer una aportación literaria.

Los transbordadores de la Nasadejaron de volar en julio del 2011, y lo único que queda de ellos son ahora piezas de museo. La agencia estadounidense depende desde entonces de las naves rusas Soyuz para trasladar a sus aeronautas.

Para evitar esa dependencia, la NASA está volcada en un proceso para que esos traslados se hagan en naves de compañías privadas del país.

La agencia dotó con seis mil 800 millones de dólares a Boeing y a SpaceX en septiembre del 2014 para que concluyan sus cápsulas espaciales, con la esperanza de que puedan entrar en funcionamiento a finales del próximo año.