Guatemala, 20 de abril de 2008
Fenómenos preocupan a científicos
millones de dólares mensuales costará el traslado de agua de Francia hacia España, para paliar sequía.
de las zonas naturales del planeta se han dañado en los últimos 30 años.
El lago Témpanos, en la región del Magallanes, al sur de Santiago, en Chile, desapareció súbitamente en mayo del año pasado, aunque después volvió a llenarse.
Por karen muñoz
La desaparición de lagos y el desprendimiento de bloques de hielo en los polos son algunos avisos de que algo está pasando. Los científicos y organismos internacionales coinciden en que estos fenómenos son consecuencia del cambio climático, por lo que el Día Mundial de la Tierra, el 22 de abril, se celebrará con señales muy negativas.
La sequía y la contaminación son otros de los problemas que se suman al deterioro ambiental, y que también afecta la vida sobre el planeta.
Hace 38 años, nació en Estados Unidos un movimiento que tenía como objetivo promover un ambiente saludable y sustentable, pero transcurridas más de tres décadas la lucha por proteger la Tierra muestra que poco se ha hecho.
La alarma se ha desatado debido a la frecuencia de fenómenos como la desaparición de lagos en el extremo sur de Chile, en la Antártida.
El 10 de abril recién pasado, el lago de origen glacial llamado Cachet-2 se vació sorpresivamente y aumentó el caudal del río Baker, lo cual inundó el valle de la zona, pero como está deshabitada, el fenómeno no causó víctimas.
Pero no es la primera vez que esto ocurre, porque en mayo del 2007, el lago Témpanos, en la misma zona, desapareció súbitamente, y al poco tiempo se volvió a llenar lentamente.
“La frecuencia de este tipo de fenómenos confirma que estos casos —que ocurren muy esporádicamente en cuencas glaciares— son cada vez más frecuentes debido al aumento de la temperatura, ligado al cambio climático que experimenta nuestro planeta”, detalla el reporte del Centro de Estudios Científicos de Valdivia, en Chile.
En marzo de este año, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre la Evolución del Clima (GIEC), a través de su presidente, Rajendra Pachauri, expresó su “gran preocupación” por la aceleración del deshielo en la Antártida, y pidió un acuerdo internacional para establecer tarifas a las emisiones de dióxido de carbono.
Lo anterior, debido a que el 26 de marzo recién pasado un enorme bloque de hielo de 414 km2 se desprendió de la Antártida.
Varios científicos han alertado sobre la desintegración de hielo en la plataforma Wilkins, debido al calentamiento global, lo cual podría acarrear peligro por la elevación de los océanos, ante la aceleración del deshielo en los polos.
La contaminación es otro factor que está incidiendo negativamente en la Tierra. En los primeros días de este mes, la polución en la Ciudad de México fue tan alta que las autoridades ambientales impidieron, durante un día, la entrada a la megaurbe de autos que tienen placas de las zonas colindantes.
Ese día, la Comisión Ambiental Metropolitana activó un plan de precontingencia, porque la contaminación llegó a 172 puntos Imeca (medida de emisión de gases contaminantes), dos arriba de lo permitido.
En 1992, se registró el máximo histórico de contaminación en la Ciudad de México, cuando se alcanzaron 398 puntos Imeca, lo cual dio pie a un plan que prohíbe el uso del automóvil un día a la semana.
La sequía es otra de las señales del cambio climático. Hace dos semanas, las autoridades regionales de Barcelona, en España, dispusieron que llevarán 10 barcos con agua de Francia a esa zona para paliar la aridez. Mientras tanto, en otras regiones del planeta las lluvias tienen a los pobladores con el agua hasta el cuello.
Al haberse celebrado, el 7 de abril recién pasado, el Día Mundial de la Salud, autoridades de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indicaron que hay relación entre el cambio climático y la salud.
La directora de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS, María Neira, vaticinó que el cambio climático afectará en forma global a todos los países del mundo.
Pero los países pobres serán los más perjudicados, porque enfrentarán más enfermedades, causadas por insectos, mientras que los países más industrializados se verán afectados por enfermedades respiratorias, así como muertes por olas de calor.
Con información de agencias y sitios de internet
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