Escenario

El Palacio Nacional es una joya para cuidar

El Palacio Nacional de la Cultura, ubicado en la zona 1 de la Ciudad de Guatemala, fue un sueño que hizo realidad el General Jorge Ubico, presidente entre 1931 y 1944, y que se inauguró el 10 de noviembre de 1943.

Por Ángel Elías

El edificio está diseñado simétricamente a partir de un cuerpo central, del cual se desprenden dos estructuras laterales.
El edificio está diseñado simétricamente a partir de un cuerpo central, del cual se desprenden dos estructuras laterales.

Esta joya arquitectónica considerada la máxima representación del poder político en Guatemala y que ha sido testigo de múltiples acontecimientos históricos en sus 72 años de vida, se está deteriorando. El paso de los años y la falta de un plan o presupuesto para detener ese deterioro están haciendo estragos en esta joya arquitectónica.

En la actualidad, se puede notar en su fachada principal —sur— filtraciones de agua, decoloraciones en sus paredes, rajaduras y golpes en las cornisas y pestañas de este Monumento Histórico y Artístico, declarado como tal, el 7 de noviembre de 1980.

Ante esos problemas visibles surge la pregunta, qué se está haciendo para detener ese deterioro.

El arquitecto Mohamed Estrada, restaurador del Palacio Nacional, habla acerca de los trabajos de restauración que está en manos del Ministerio de Cultura desde el 2013. Estos trabajos comenzaron con análisis de los principales daños que tenía la estructura. Antes de ese plan solo se le daba un mantenimiento básico.



En las   ventanas de la fachada sur se nota la corrosión  que provoca la lluvia.
En las ventanas de la fachada sur se nota la corrosión que provoca la lluvia.


“Este año se han reparado baños, balcones, lámparas y parte del sistema eléctrico, y decimos parte porque para repararlo completamente tendríamos que romper las paredes y eso no está permitido”, explica Estuardo Estupinian, del Ministerio de Cultura.

“Ya se han reparado vitrales —los cuales están en el salón de banquetes— y las filtraciones en el techo. Esperamos continuar con la fachada más visible”, indica Estrada. “Lo más complicado es encontrar los materiales y el tipo de pintura similares a la original. Esto porque las intervenciones deben ser con materiales de la época o que sean compatibles”, agrega. “Con la pintura, por ejemplo, hemos tenido la fortuna de encontrar bolsas de ella, en la bodega del Palacio, y la hemos podido usar”.



La humedad  provoca el desmoronamiento de las capas exteriores de las estructuras.
La humedad provoca el desmoronamiento de las capas exteriores de las estructuras.


Aunque no hay un estipulado del total que se necesitaría para restaurar toda la fachada del Palacio, a criterio de Estupinian, desde 2013 hasta la fecha se han invertido Q3 millones. “En 2012 se creó el departamento de Conservación del Palacio Nacional.

Importancia

“Para el guatemalteco el Palacio Nacional es el edificio que más le recuerda al país”, indica el historiador Haroldo Rodas; y para el Cronista de la Ciudad, Miguel Álvarez, este monumento “ha resistido y a la vez ha testificado nuestra la historia. Desde la revolución del 1944, pasando por el terremoto de 1976 y la firma de la paz en 1996, hasta llegar las innumerables manifestaciones de la población este año. Pero creo que lo que más atentó contra su estructura fue un bombazo que destruyó sus vitrales el 5 de septiembre de 1980”, dice Álvarez.

El Palacio es de diseño español, se tomó las características estilísticas del Palacio de los Condes de Monterrey, Salamanca, España, del siglo XVI.



En  2008   se comenzó con un proyecto de restauración de los vitrales de Palacio. Una creación del artista Julio Urruela Vásquez (1910-1990).
En 2008 se comenzó con un proyecto de restauración de los vitrales de Palacio. Una creación del artista Julio Urruela Vásquez (1910-1990).