Trotskismo
En efecto, en 1938, León Trotsky, antiguo codirigente de la revolución bolchevique con Lenin, apoya la creación de la IV Internacional en las afueras de París. Los grupos más numerosos estaban en EE. UU. y Argentina. En este último país, se debatían entre el apoyo y la distancia con el peronismo. Su individualidad la consiguieron cuando la tendencia liderada por Homero Cristalli, conocido por su pseudónimo de Jaime Posadas, creó un secretariado internacional propio.
En 1949, Adolfo Gilly, alias de Adolfo Atilio Malvagni Gilly, un joven del Movimiento Obrero Revolucionario, se unió al secretariado. Fue destinado a Bolivia donde apoyó a un pequeño partido trotskista. Su buena pluma lo convirtió en colaborador de la revista Marcha. Se instaló en Cuba en 1960 y viajó constantemente a Europa. En 1964 se trasladó a Guatemala, donde participa de las partidas guerrilleras en la Sierra de las Minas. En 1966 es apresado en México, cuando se disponía a ingresar en Guatemala, padeció seis años en prisión, tiempo que utilizó para escribir La revolución interrumpida, uno de los clásicos en la interpretación de la revolución mexicana de 1910.
Mientras tanto, en México se abrió paso el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y en Centroamérica, uno similar, el PRTC, participante en la insurrección armada de las décadas del 70 y 80 del siglo pasado. El primero se fundió en la unidad de las izquierdas que se decantó en el PRD y los centroamericanos de envergadura, en el FMLN y en el FSLN. No obstante, un grupo de dirigentes descontentos con la pérdida de su personalidad, reanimaron a la tendencia trotskista en Centroamérica, fundando el Partido Socialista Centroamericano (PSOCA). En el país tiene alrededor de mil seguidores en internet. Toda esa historia habla de sacrificio por las convicciones personales, lucha por los ideales y determinación por influir políticamente.
En medio del transcurso de esta tendencia, asombra la mezcolanza de la invitación a Gilly para dictar una conferencia, por algunos socialites locales. Auténtico coctel que comprende a la universidad jesuita, la Escuela de Historia de la Usac y el Centro Cultural de España. Comité formado bajo el techo de tu Muni, ya que prestó el antiguo edificio de Correos y la llamada Casa Ibargüen, donde de haberse estrenado el sonido indirecto, resonaría la canción Cara al Sol del gusto del alcalde, Álvaro Enrique Arzú Irigoyen. ¡Emético!