La propuesta consistía en un impuesto único de Q150 anuales que se aplicaría a las micro, pequeñas y medianas empresas del comercio informal, a cambio de ser incluidas en el Seguro Social.
El pasado lunes el Ejecutivo anunció que desistiría del cobro, tras hablar con un grupo de vendedores que le expuso que ganan muy poco para asumir el pago. No obstante, los comerciantes quieren que se les garantice que no habrá otro intento de imponer tributos.
Los funcionarios fueron citados para la próxima semana por parte de la bancada Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), de no llegar se convocará a un cierre nacional de mercados.
*Con información de Alex Rojas